¿No será importante?
Como vivo fuera del país, pero me interesa lo que pasa en la Argentina, todas las mañanas leo online La Nación (¡cómo me cuesta! Pero hay que saber tragar sapos.) y Página 12. La semana pasada la Presidenta firmó en el salón blanco el contrato con la empresa estatal rionegrina INVAP para la construcción hasta el 2011 de un satélite de comunicaciones de 3 toneladas que servirá para la Argentina y el Cono Sur. Lo supe porque mi hermano trabaja en INVAP y me envió la noticia. Pero no encontré ni una sola línea en los medios de información. ¿Será que no es importante? Ayer encontré en las noticias brasileras (que también leo diariamente) que Lula va a Bs. As. y con la Presidenta firmará un financiamiento del BNDS de no sé cuántos millones de pesos para que las empresas argentinas puedan comprar máquinas y equipos de producción en el Brasil. Hasta ahora ni apareció en los diarios argentinos. ¿No será importante? Felizmente, la reestatización de Aerolíneas y el pago de la deuda al Club de París no pudieron ser ignorados por la midia. Pero en ambos casos, la oposición cavernícola meó fuera del tarro, como siempre. Porque en lugar de juicios objetivos, como corresponde a gente seria, quedó interpretando intencionalidades o motivaciones. Buzzi diciendo que era más una medida favorable para el sector financiero demostró que no sabe nada de nada y que su corta visión termina en las hectáreas de su o sus campos. Sólo la cholulez argentina permite que un tipo así sea figura nacional. Brasil está despegando en serio. Ayer Lula inauguró el primer pozo petrolífero de la nueva camada descubierta, llamada de pre-sal. Que va desde Espíritu Santo hasta Santa Catarina, unos 70% de la costa brasilera. No es moco de pavo. Pero lo que más me animó fue escuchar ayer al “Presidente-compañero” asumir el compromiso de que toda esa riqueza será para sacar el país de la pobreza, y para invertir en la educación como prioridad. Porque un país no crece con petróleo, y sí con industrialización. Y el petróleo puede ser una herramienta para ello. Tengo la convicción de que los brasileros esclarecidos quieren compartir ese despegue con sus vecinos, porque nadie quiere ser rico rodeado de pobres. Bolivia y Paraguay están ahí como ejemplo de ese despertar. Me pregunto si Argentina va a acompañar ese proceso o va a continuar desangrándose en sus luchas intestinas, signadas en un 90% por la mediocridad y el fanatismo. Bien al estilo argentino. Eduardo; e- mail: [email protected]

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