“No he hecho más que cumplir con mi deber de asistir en un momento triste”
El cura de la Parroquia de Río Tala se presentó a dar el responso a un bebé de seis meses tras el pedido desesperado de una familia que recibió la negativa de varios sacerdotes que respetaron el feriado.
:format(webp):quality(40)/https://opinionsemanariocdn.eleco.com.ar/media/2020/08/1340798171453958884.jpg)
Sergio Bueno, Cura Párroco de Río Tala y que ofrece misas diariamente en la capilla del Hospital de Ramallo, dialogó con La Opinión y contó por qué se acercó a la familia, que el pasado miércoles 20 de junio reclamó en el aire de La Radio que ningún sacerdote se había presentado en las salas velatorias de la Coopser a realizar el correspondiente responso a un bebé de seis meses cuyos restos despedían ese día.
Una señora de Río Tala que periódicamente asiste a las misas que ofrece el cura Sergio Bueno en dicha localidad escuchó el pedido desesperado de la familia, se comunicó con él y le informó lo que estaba sucediendo. “Ni bien me dijo, agarré un alba blanca y salí en el auto”, relató el padre Bueno, que en ese momento se encontraba en la casa de sus padres, en el barrio de Villa Igoillo.
El cura, que sólo contaba con el relato de la vecina de Río Tala, se encontró con la familia en el cementerio cuando ya estaban entrando. “Me acerqué y los acompañé en el sentimiento”, expresó dos días después, y señaló que les entregó a los familiares el agua del bautismo que ellos ya habían realizado.
El párroco lamentó que esta familia haya tenido que pasar por esta situación y aseguró: “Yo no he hecho más que cumplir con mi deber de asistir en un momento triste como siempre lo he hecho”.
El hecho de que ningún cura ni representante de la Iglesia se haya hecho presente en la sala velatoria despertó malestar en los vecinos que tras escuchar a la familia expresaron sus pensamientos en las redes sociales.
“Es una vergüenza”, coincidieron varios; otros señalaron que “cuando la Iglesia necesita algo, los fieles siempre colaboran; pero cuando son los fieles los que necesitan de los curas y sacerdotes no están”.
Desde la distancia el reconocido exsacerdote Eduardo Flores explicó: “No se precisa un cura para eso, basta un Ministro Laico preparado y autorizado por la Iglesia, como se hace en muchísimas parroquias. Pero lo que denota el hecho es que los curas de San Pedro no tienen alma de pastores, sino de burócratas religiosos. Es una pena”.
Cuando trascendió que el cura Sergio Bueno se había acercado desinteresadamente a acompañar a la familia llovieron comentarios de agradecimiento y reconocimiento a su labor. “Agradezco, es una lástima que tengan que pasar estas cosas”, señaló.
Durante el conflicto suscitado, La Opinión intentó comunicarse con la Casa Parroquial local, sin suerte.
Quién es Sergio Bueno
Se trata del cura de la parroquia de Río Tala que desde hace poco menos de un mes dejó de ser capilla. “Yo estoy durante la semana en Ramallo”, explicó Bueno y agregó: “Allí tengo mi tarea de visitar a los enfermos, me toca atender casos complicados”. Además, en el Hospital de dicha ciudad ofrece la misa y recibe a los fieles desde las 16.00 hasta las 20.00.
Las misas en Río Tala las oficia los domingos a las 10.00 y por la tarde, a las 16.30, alterna un domingo en Bajo Tala y otro en La Tosquera, dependiendo de las condiciones climáticas.
Emocionado por los saludos Bueno expresó: “Yo lo que les quiero decir es que Dios nos ha dado razón, corazón y un alma, algunos todavía tenemos la suerte de tener las dos piernas. Si todas esas cosas las usáramos para el bien de los demás y le agradeceríamos a Dios cuántas cosas podríamos hacer, pero muchas veces seguimos negando la felicidad”.
