• Portada
  • Lo último
  • Información General
  • Policiales
  • Deportes
  • Reporte Ciudadano
  • Política
  • Cultura y Espectáculos
  • Empleos
  • Servicios
jueves 05 de noviembre de 2026
  • Archivo de ediciones
  • Radio sin galera
  • Radio sin galera
  • Archivo de ediciones
La Opinión Semanario

SECCIONES

  • Últimas noticias
  • Información general
  • Policiales
  • Sin Galera
  • Deportes
  • Localidades
  • Cultura y Espectáculos
  • Turismo
  • Reporte Ciudadano
  • Servicios
  • Sociales
  • Empresas y Negocios
  • Clasificados
  • Defunciones
  • Política
  • Opinión
  • Videos
  • Archivo de ediciones
  • Radio sin galera
  • Ads
    Sin Galera TVAñadir como fuente en

    No hay trabajo o no hay trabajadores - Francisco Lorido: "Hay 150 viveros, no tendría que faltar ni una planta"

    Hizo solo la primaria y aprendió el oficio de unos vecinos. Hoy produce más de doscientas variedades y reparte a los viveros de Buenos Aires. En un nuevo capítulo de No hay trabajo o no hay trabajadores, cuenta qué pide para tomar a un empleado, por qué no consigue gente nueva y por qué nada en su trabajo se puede apurar.

    5 de noviembre de 2026 | 20:00

    Francisco Lorido hizo la primaria y nada más. No porque no pudiera: porque no le gustaba. Su madre era maestra. Su padre tenía un monte de duraznos y naranjas en medio del campo, y cuando el chico terminó séptimo grado la conversación fue corta. "Algo tenés que hacer."

    Ads

    Unos vecinos que vivían cerca, dos o tres años mayores que él, le enseñaron a hacer rosas. Cuarenta años después, a Francisco Lorido todos le dicen el Gringo, reparte plantas a los viveros de Buenos Aires y produce tantas variedades que perdió la cuenta. "Si me decís qué cantidad de variedades tengo hoy, no sé. No sé si hay doscientas, trescientas."

    Un oficio donde no se puede apurar nada

    Lili Berardi le preguntó si había algo, cualquier cosa, que en un vivero se pudiera hacer rápido. La respuesta fue terminante.

    Ads

    "Absolutamente nada. Nada, Lili."

    Francisco Gringo Lorido en No hay trabajo o no hay trabajadores

    Una rosa se planta en junio, se injerta en enero y recién se arranca en el junio siguiente. Dos años. Un arbusto, dos años. Una palmera, cinco para que tenga dos metros y medio, y a veces no se vende y se queda siete y llega a los cinco metros de altura. Un jacarandá que uno siembre de semilla en casa va a tardar un mes en asomar y después un año entero en el cantero antes de que pase algo.

    Lili contó que una vez regaló cerezos y ciruelos con La Opinión justamente para demostrar eso, porque se había peleado con un gerente de banco que ofrecía créditos a plazo de un año. "Para que esa planta empiece a producir tienen que ser cuatro, por lo menos."

    Ads

    "Charlamos así nomás"

    La pregunta fija de la temporada es qué hace falta para entrar a trabajar. En el vivero de Lorido, casi nada.

    El currículum es opcional: "si alguno lo traen, los que vienen de otro lado. Si no, charlamos así nomás." Experiencia previa tampoco. "Primero uno le pregunta si tiene alguna experiencia en vivero. Y si no, tenemos que enseñarle."

    Lo que sí hace falta, y lo pone él, es paciencia. "Si me hace falta la persona y va con ganas de aprender, le tengo que tener paciencia. No va a salir a fondo hoy en día." Y después, aclara, la enseñanza nunca termina: "Siempre tenés que enseñarle. No terminan de aprender."

    Ads

    Es el tercer invitado consecutivo que dice que transmite el oficio. En su caso hay un detalle más: los empleados se enseñan entre ellos. Cuando salen a hacer un jardín fuera del vivero, el que tiene treinta años de experiencia lleva a uno nuevo para mostrarle una tarea que no se hace en el campo.

    El que se jubila y no se quiere ir

    Tiene un empleado hace treinta y dos años, que se jubila dentro de dos porque el régimen rural lo permite antes. Ya avisó que no piensa parar. "Mientras el cuerpo me dé, yo voy a seguir trabajando. ¿Qué voy a hacer en mi casa?" Termina en el vivero y a la tarde corta el pasto en dos jardines. En invierno se lleva prestada una tijera de podar y hace los árboles del frente de las casas.

    Los que arrancan plantas del campo son dos, de 55 y 47 años. Se arranca a pala, a treinta o cuarenta centímetros de profundidad. Hay una máquina que lo hace, pero en todo San Pedro la tienen dos viveros.

    Y acá aparece el problema de la temporada, dicho por el empleador: "No hay personal nuevo que quiera trabajar." Su hijo Germán tiene ganas de producir más, dice, pero no hay con quién.

    La contradicción la marcó Lili en el momento: hay muchísima gente buscando trabajo. La respuesta de Lorido fue tan honesta como incómoda. "Si vos lo ponés a trabajar, continúa, porque yo he puesto varios." Y el consejo para el que esté buscando: "Que le ponga las ganas que quiera, que no lo van a dejar sin laburar. Porque yo veo que el que le pone ganas al trabajo, ese siempre tiene."

    Un especialista que no estudió en ningún lado

    El injertador no es empleado del vivero. Es un especialista que se contrata por temporada, trabaja con tres o cuatro personas más y va rotando entre cinco o seis viveros de la zona. Cobra bien, y lo vale: de que las yemas prendan depende la producción del año siguiente entera.

    Cuando le preguntaron dónde se estudia eso, la respuesta fue corta. "No, eso no se estudia." Se aprende mirando, como él aprendió a hacer rosas.

    Lo que se paga

    Un día de trabajo en un vivero se está pagando hoy alrededor de cincuenta mil pesos. Hay empleados que trabajan de lunes a domingo. Y el trabajo, asegura, no se corta: "El vivero es una cosa que no parás nunca. Cuando no está la plantada, está la carpida, está poner tutores." Si alguien llega y aguanta la primera semana, dice, tiene tarea todo el año.

    "La planta maquilla la casa"

    Hay una idea que repite y que explica por qué sigue. Una paisajista le compró plantas para una casa recién terminada, y él la vio antes: revocada, con las veredas hechas, y nada más. "La planta maquilla la casa." Y lo mismo, dice, vale para una ciudad.

    San Pedro tiene alrededor de 150 viveros. A Lorido eso le resulta difícil de conciliar con lo que ve cuando camina por el centro. "No tendría que faltar ni una planta." Cuenta que estuvo en Bariloche y que las calles están llenas de árboles de hoja bordó, a mil seiscientos kilómetros de donde se producen, mientras acá la producción está a la vuelta.

    El cierre lo dijo él, casi sin levantar la voz, hablando de una ciudad rodeada de montes, de batata, de viveros, donde hay gente que no consigue trabajo. "Es una lástima. Para mí no tendría que ocurrir esto."

    Francisco Gringo Lorido en No hay trabajo o no hay trabajadores

    Dilemas en la era de la IA es un ciclo de Sin Galera conducido por Lili Berardi. La primera temporada, ¿No hay trabajo o no hay trabajadores?, busca entender por qué sobran puestos sin cubrir y faltan personas dispuestas a aprender un oficio. El capítulo completo con el Gringo Lorido, y todos los anteriores, se pueden ver en la lista de reproducción del canal.

    Puede interesarte
      Temas
      • Dilemas en la era de la IA
      • Viveros
      • Sin Galera Tv
      AUTOR
      Foto de La Opinión SemanarioLa Opinión Semanario
      Comentarios

      Para comentar, debés estar registradoPor favor, iniciá sesión

      INGRESA
      Ads
      Ads
    La Opinión Semanario
    Añadir como fuente en
    NUESTROS MEDIOS
    • Sin Galera en vivo
    • Archivo de ediciones
    • La Noticia 1
    SECCIONES
    • Información general
    • Policiales
    • Sin Galera
    • Deportes
    • Localidades
    • Cultura y Espectáculos
    • Turismo
    • Reporte Ciudadano
    • Servicios
    • Sociales
    • Empresas y Negocios
    • Clasificados
    • Defunciones
    • Política
    • Opinión
    • Videos
    2026 | La Opinión Semanario | Todos los derechos reservados: www.laopinionsemanario.com.arRegistro de Prop. Intelectual Nº 53002088 · Edición Nº 12629 - Propietario: La Opinión Semanario SRL - Director Responsable: Lidia Inés Berardi - Liniers 71, San Pedro, Buenos Aires.
    Términos y condicionesPrivacidadCentro de ayuda
    Powered by
    artic logo