:format(webp):quality(40)/https://opinionsemanariocdn.eleco.com.ar/media/2020/08/maltrato_a_nino_en_sarmiento_bis.jpg)
El miércoles de la semana que pasó, un hombre que había violado la restricción perimetral impuesta sobre el domicilio de su expareja logró hacerse y llevarse a su casa a su hijo de un año. Al lugar arribó la policía con la mamá a bordo de un patrullero. Con un fierro en la mano derecha y el bebé en la izquierda y sin que intervenga organismo alguno de mediación profirió amenazas, insultó a la policía y terminó prácticamente arrojando a la criatura que tuvo la suerte de quedar en manos de un agente que de inmediato procedió a entregarlo a la mamá. Los vecinos están cansados de asistir a las peleas de pareja. Otro caso similar ocurrió en una casa de Pavón y Chivilcoy donde resultaron lesionadas dos mujeres, una de ellas madre de un niño de cinco años que tuvo que buscar refugio en casa de una amiga. También el escenario del femicidio de Mariela Figueroa albergó a una gran cantidad de niños que presenciaron escenas de alto impacto emocional.
