“A Muyinga lo condenó por un robo calificado y a quien mató a Mauricio le dio arresto domiciliario”
El reclamo es de Belén Villarruel, hermana de “Muyinga”, un joven con antecedentes que fue condenado a 9 años de prisión, y de “El Oso” quien fue asesinado en Octubre de 2007.
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La Justicia, seguramente, tendrá muchos justificativos para tomar determinaciones como estas. Existen pruebas, testimonios, pericias, criterios y el hecho en sí, que son tenidos en cuenta por quienes tienen a su cargo cada una de las causas.
Belén Villarruel, hermana de Carlos “Muyinga” Villarruel, un joven con antecedentes que la semana pasada fue condenado a la pena de nueve años y ocho meses de prisión, es hermana, a su vez, de Mauricio “El Oso” Villaruel, quien hace un año y medio fue asesinado sobre la Bajada de Chávez.
La joven, con su pequeño hijo en brazos, llegó a los estudios de La Radio con la intención de hacer una crítica, pero en realidad se transformó en una comparación que no sabe si va a ayudar, pero sí deja en claro cuales son los criterios que se utilizan a la hora de establecer condenas.
“Si bien la fiscal Ates condenó a mi hermano a nueve años, también es la fiscal del caso en donde asesinaron a mi hermano. A Muyinga lo condenó por un robo calificado y a quien mató a Mauricio le dio arresto domiciliario”, dijo con contundencia la joven mujer, quien en su afán de buscar justicia, no pudo advertir que no es la fiscal quien condena sino la que aporta las pruebas a los jueces.
“Nosotros estamos indignados porque le dio el beneficio del arresto domiciliario. La Justicia fue muy dura con mi hermano porque él no participó, estaba en el lugar pero no hizo nada, como iba a hacerlo si la dueña del almacén es prima de mi mamá”, aseguró.
“A mi hermano lo condenaron por un robo y al asesino le dan el beneficio para que salga. A nosotros, eso nos duele”.
La mujer fue testigo del hecho en que falleció su hermano y esos son los motivos por los cuales siente bronca e indignación. “Mi hermano subía por la Bajada de Chávez, yo estaba allí, y estos muchachos le salieron al cruce y lo mataron como un perro, le dispararon cuatro tiros. No había pasado nada entre ellos, fue de golpe. Sé que la fiscal no es la que condena, pero ella pidió eso y los jueces le dieron lugar”.
“La vida de mi familia cambió, porque vivimos a metros de los que mataron a mi hermano y nos cruzamos todos los días. Todos, mi viejo y mi vieja están muy mal, este chico estuvo detenido, pero después recuperó la libertad”.
Belén también habló sobre los días de su hermano en la cárcel y como tomó esta condena. “Yo reconozco que Muyinga es adicto, pero en el penal está siendo tratado. El reconoció que estuvo en el lugar del hecho pero que no hizo nada, en realidad fue el otro chico que un tiempo después falleció en un accidente”.
“Esto no cambia más”
Belén, también es hermana de “Tito” y “Chino” Villarruel, dos jóvenes que cuentan con antecedentes y, que, en su momento ofrecieron reveladores testimonios sobre como se suceden los ilícitos en San Pedro, quienes consumen y adquieren los elementos robados. “Los dos están bien”, dijo la mujer con respecto a sus hermanos. “Trabajan y están con mis viejos”.
En su relato, Belén, no dejó pasar la oportunidad de opinar sobre la actualidad y esta ola de inseguridad que acecha a toda la ciudad. “La gente tiene que dejar de comprar cosas robadas”, dijo con firmeza la joven.
“Si en aquella nota de Tito se le hubiera prestado atención la cosa habría cambiado, él dijo muchas verdades. Hay muchos chicos chiquitos pasándola mal, pero creo que como vamos esto no cambia más”, aseguró.
“Yo quiero lo mejor para mis hijos, tengo cuatro y todos van a la escuela”.
La decisión
Enterada de lo relatado por Belén Villarruel, la Dra. Gabriela Ates, dejó en claro los puntos que despejan algunas dudas trazadas por los familiares del condenado. Ni bien sucedió el hecho los acusados de asesinar al “Oso”, dos hermanos de apellido Rodríguez, fueron detenidos y alojados en la Comisaría. Unas semanas después, Ates pidió licencia y la causa quedó en manos de quien se hizo cargo de la Fiscalía Nº 5, en este caso el Dr. Martín Mariezcurrena, que, junto al Dr. Darío Giagnorio tuvieron a su cargo dicha dependencia. Durante ese período fue cuando se lo benefició a Rodríguez con arresto domiciliario.
También es bueno destacar que en el momento en que “Muyinga” participó del robo calificado a un comercio de la calle San Lorenzo, por esos tiempos también había sido beneficiado con arresto domiciliario y es por eso que en la sentencia de la semana pasada se lo condenó también como reincidente.
