Mónica Otero no llegó para la sesión y hubo dudas en el Concejo Deliberante al resolver cómo seguir
La situación sorprendió a todos los ediles, en especial a los de la oposición. Donatti reunió a los presidentes de bloque y acordaron una extraña modalidad de inicio para que Rita Leguizamón sea autorizada a presidir la sesión.
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La última sesión del Concejo Deliberante previo a las elecciones Generales del 22 de octubre próximo fue con sobresaltos: la presidenta Mónica Otero estaba en San Nicolás para un trámite judicial y no llegaba a horario, pero como no lo previeron hubo que improvisar y fue complicado.
La incertidumbre ganó a los ediles cuando al arribar para el inicio de la sesión no estaba Otero y la vicepresidenta, Rita Leguizamón, se sentaba en el estrado. El presidente del bloque Juntos (UCR), Alejandro Donatti, uno de los pocos experimentados y con conocimiento del funcionamiento del andamiaje institucional, se sorprendió y se acercó para consultar, puesto que la vice no podía presidir sin más.
Allí improvisaron una especie de reunión de Labor Legislativa —algo que podría haberse convocado de urgencia antes del horario de sesión— para acordar alguna manera de resolver la situación, puesto que el reglamento interno no prevé cómo actuar ante un caso de ausencia por fuerza mayor de la presidenta, como esta.
Finalmente, acordaron que Rita Leguizamón, sin ser autoridad constituida, comenzara la sesión para pedir “autorización” al cuerpo para hacerse cargo de la presidencia del HCD ante la ausencia de la titular del cuerpo.
“Mónica Otero no puede llegar a tiempo porque le han solicitado desde el Juzgado una presentación formal y está en este momento en San Nicolás cumpliendo con su deber de funcionaria”, dijo Rita Leguizamón y agregó: “Los tiempos no dieron para que pida formalmente una licencia”.
La votación fue por unanimidad, aunque a la vicepresidenta se le pasó por alto anunciar cuántos concejales votaban, que eran 16 porque además de Otero faltaba Vanina Cappelletti, que atraviesa una situación familiar delicada, puesto que tiene a su pareja internado en estado crítico tras un accidente de tránsito.
Tras la autorización votada por el cuerpo, el Concejo sesionó para dar ingreso formal a varios proyectos, aprobar la prórroga que pidió el intendente para elevar el Presupuesto 2024, imponer el nombre de Jimena Prina al centro de salud del Bajo Tala y designar formalmente al barrio Cuatro Robles con ese nombre.

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