Monfasani y Guacone, no tan compañeros
Las líneas políticas del Intendente municipal y el titular del Frente para la Victoria continúan dialogando para avanzar en un acuerdo político que favorezca a ambos. El desembarco de Matías Monfasani sigue en stand by y su padre dijo que son “rumores que lanzaron desde el Ejecutivo”. En el oficialismo hay quienes no quieren ese acercamiento.
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Las reuniones entre emisarios de Pablo Guacone y Daniel Monfasani continúan. Incluso en algunas participan ellos mismos, como en la del jueves pasado. El acercamiento político entre el sector que lidera el Intendente y el que comanda el peronista va y viene, es de tire y afloje, no termina de consumarse pero tampoco queda en la nada.
“Creo que vamos a terminar bien”, coincidieron contertulios de ambas lides. Cuando se les pide detalles, prefieren no profundizar. Por el oficialismo, el problema es interno, ya que no todos están convencidos de la proximidad de los “compañeros” y la ventaja política que ello significa.
Desde el Frente para la Victoria son más directos, como siempre lo fue su líder. Daniel Monfasani habla, sin vueltas. El sábado pasado se explayó en La Radio sobre ese acercamiento político y dejó flotando muchas frases que dan cuenta de la cercanía con algunos y de las distancias con otros dentro de la estructura del Ejecutivo.
La crítica hacia Guacone es prácticamente la misma de siempre, aunque ahora con algunos matices: “Hay falta de conducción y una pelea importante entre sus secretarios, que nadie pone fin”, se quejó.
Reconoció que en los gobiernos nacional y provincial ven con buenos ojos los acuerdos entre quienes tributan hacia ellos y prefieren que así sea. De hecho, se lo han hecho saber a ambos sectores.
Sin embargo, el acuerdo no avanza, no se concreta: no hay cargos y ese es el quid de la cuestión. Matías Monfasani, exconcejal e hijo de Daniel, es el nombre lanzado al ruedo desde ambas costas. Las Secretarías de Planificación y Coordinación de Gestión o la de Gobierno, los posibles destinos.
“No hay nada de acuerdo ni de cargos, fue un invento y muchas cosas salieron del Ejecutivo”, aseguró Monfasani y señaló que “los trascendidos son trascendidos”.
“Mi hijo tiene 33 años y hace política hace mucho tiempo, es un militante desde que nació, no creo que yo deba dar explicaciones sobre lo que hace él. Repito que no hay nada acordado, aportamos ideas para posibles soluciones a los problemas, hasta hoy, mañana no sé, capaz que no tenemos ni diálogo, qué sé yo”, dijo y dejó una puerta abierta.
La diferencia es política
Dentro del oficialismo, tanto en el gabinete como en el Concejo Deliberante, hay quienes no están para nada de acuerdo con una alianza de Guacone con Monfasani. No les gusta. Todavía tienen fresco el recuerdo de la dura campaña del año pasado.
El titular del Partido Justicialista lo sabe. Lo escuchó con claridad a Dalmy Butti decir en Apa que si se daban “ciertos acuerdos” él daría un paso al costado. Por eso lo eligió como blanco: “Acá vemos una pelea entre políticos y técnicos, que se creen que política es mala palabra, y acá las problemáticas las soluciona la política; Desarrollo Humano, por ejemplo: parece que el secretario se ha dado cuenta de que hay pobreza en San Pedro, y lo único que hicieron fue una panadería”, disparó.
Las declaraciones que Jorge Gil brindó a La Opinión el día que asumió, sobre sus diferencias con el Gobierno nacional, no cayeron bien en el kirchnerismo local. “Cuando haya que ir a pedir por favor que te den plata lo primero que nos van a decir es ‘pero el Secretario de Hacienda dice que no está de acuerdo con el gobierno nacional’; eso hace que te cierren las puertas”, se quejó Monfasani.
En ese sentido, el Concejal sostuvo que son “errores que no se pueden cometer” y que una declaración de esas no se remedia nunca más”.
Participar o no
“La verdad yo no tengo ganas ni de participar, prefiero quedarme mirando de afuera, sentarme y cruzarme de brazos, que comprar semejante balurdo que tiene el municipio, que no tiene plata, que hay que salir a hacer gestiones”, dijo Monfasani.
Durante toda la entrevista destacó que quien ganó las elecciones es quien debe tomar las decisiones, ejecutar, y que a lo sumo su intención y la de los suyos es sólo colaborar. “Yo no quiero entrar por la ventana, el lugar que me toque ocupar lo decidirá la gente”, dijo.
El año que viene hay elecciones, Monfasani termina su mandato en el Concejo Deliberante. En la segunda sección electoral se eligen diputados. La banca en la Legislatura es un proyecto que en las segundas líneas del Frente para la Victoria local ya observan como horizonte para su líder.
