HUGO Y MIGUEL A TODA ORQUESTA.
Sesenta, setenta, ochenta años.
No importa.
– Tenés que trabajar.
Porque si no trabajás te morís…
La vida sedentaria no sirve. Afirmación eterna de los que aman el esfuerzo de todos los días, que no se entregan y persisten.
– Si te rascás, pasás seguro a ser pronto abono de la tierra.
Perdón, oyente o lector.
Pero es así nomás, como dicen los viejos.
Con el respeto y cariño que la palabra encierra.
Hay en mi cotolengo de Los Aromos muestras reiteradas hasta el cansancio de afirmaciones y versiones repetidas que refrendan el sostenimiento de lo afirmado por ellos mismos.
Y uno de los ejemplos que te brindo, es el de Hugo Bordón y Miguel Solé.
Dos abuelos que se han hecho cargo de la HUERTA, asó, con mayúsculas, porque es nuestro orgullo, y porque hasta frutilla cosechamos a diario para beneplácito de nuestros estómagos.
Hugo vino a descansar, jubilado de la zona de Las Flores, del Establecimiento La Fortuna.
Miguel, camino a La Bolsa, al ladito del puente que sobre el Arroyo Tala posibilita llegar por el Camino real de San Pedro a Arrecifes en la zona de El Descanso.
Generalmente todos llegan al Centro entre nueve y diez de la mañana. Hugo y Miguel a las siete ya riegan, escardillan, trasplantan y vuelcan el cariño por la tierra que no lo ha diezmado el hecho de jubilarse o del reposo del guerrero, que son macanas de los haraganes, como afirma Miguel.
Y oyente o lector que conoces más ahora de Hugo o Miguel, sería bueno que te decidas un día y vengas a verlos cómo se divierten y gozan de lo que han hecho siempre: Trabajar.
Bueno, tomamos mate, o nos comemos un churrasco.
Pero ya, si entramos en ese terreno la nómina crece, y tenemos que honrar a Pierotti, albañil o Padilla, que ha sido oficioso hombre de cabañas, Obregón Giani, Corvalán, Forlano, o las quejas de Las Abuelas que dicen que todos son unos acomodados con el Presidente.
Pero Hugo y Miguel son mi objetivo de Hoy. Ventajas ciertas de quienes agachan la testa y le dan a la azada y la pala, la manguera y el desbrote de malezas. Que cosechan acelgas, radichetas, repollos, lechugas, remolachas, choclos, frutillas, zapallitos, cebollas, puerros, entre otras legumbres, y hortalizas, mientras llega a su tamaño recomendable u trasplante de tomates, morrones berenjenas, e ir parando, porque el terreno resulta chico, aunque los dos miran cada vez más fijo un terreno vecino que no es nuestro, pero que está atiborrado de yuyos y abandono. Y hacemos planes y concretamos pasos del futuro invernáculo, que va camino de darnos el gusto de tener melones en julio, morrones en plantas de tres años, esparraguera, alcauciles y que sé yo… Lo que Hugo y Miguel decidan.
[align=right]Sergio Sabino[/align]

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