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jueves, mayo 19, 2022
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Mirna y un emprendimiento original: ordena placares

Vecina de Gobernador Castro y oriunda de Vuelta de Obligado, Mirna Salomón comienza en abril con su emprendimiento "Mirna te ordena". En Sin Galera, explicó de qué se trata la iniciativa, cómo la lleva adelante y cuánto cuesta. Su servicio consiste en ordenar placares según prenda, temporada y el uso que las personas le dan a la ropa que guardan allí.

 

“¿Cuántas veces decimos que vamos a ordenar el placard y no lo hacemos”, se pregunta Mirna Salomón en los anuncios que hizo sobre su emprendimiento Mirna te ordena, un original servicio que comenzará a prestar en abril.

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“Había pensado en hacer algo que no haga todo el mundo, quería emprender algo y no se me ocurría. Entonces pensé en hacer algo que no le guste hacer a nadie. Lo vi por internet y dije voy a ordenar placares”, contó el sábado en Sin Galera esta vecina oriunda de Vuelta de Obligado que reside en Gobernador Castro.

A partir de abril, Mirna ofrecerá el servicio para quien desee contratarla para ir a la vivienda del cliente y ordenarle el placard según sus necesidades y de acuerdo a técnicas que están relacionadas no sólo con el orden y la funcionalidad sino también con el concepto de “soltar” aquello que hace tiempo ya no tiene uso.

“Primero hay que sacar lo que no se usa. Yo siempre pido que me tiren la ropa arriba de la cama, que me digan esto lo uso y esto no, entonces yo me ocupo de ordenar, cambiar la temporada, poner todo como debe ser, bien ordenadito, desde hace un tiempo se implementan los cajoncitos plásticos que permiten ordenar bien las prendas”, relató.

“Yo me dedico a ordenar el placard y que quede impecable”, aseguró Mirna. Sobre los costos del servicio, dijo que “por un placar mediano, que me lleve una hora, más o menos, cuesta 700 pesos. Es según el placard, la cantidad de ropa, el orden que haya que hacer, varía”.

“Yo creo que hay que desprenderse de todo lo que no se usa, renovar. Cuando te ponés a ordenar te das cuenta que tenías tantas cosas de gusto, sin usar, que te ocupa lugar”, analizó la emprendedora.

“Ahora que terminó la temporada, digo esta remera de verano ya no la voy a usar, entonces armo una bolsa y la doy. Siempre hay cariño por alguna prenda. Si hay algo que no usé una temporada, lo saco”, explicó.

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