Milagro Eucarístico: Una carta previa a la hostia que sangra
La Opinión publica hoy la segunda parte del reportaje a Juan Juárez, el baraderense que siente haber sido protagonista de un milagro. Relató la historia de la hostia sangrante, su relación con el Obispo Cardelli, sus acercamientos a la religión, las premoniciones de las catástrofes y la carta que redactó por “mandato de Dios”.
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En la edición 1262 La Opinión Semanario, publicó en exclusiva la historia de Juan Juárez, el hombre que recibió la hostia que sangra y hoy analiza la Iglesia Católica. Dijo que su vida está signada por las apariciones, los mensajes que Dios le acerca y la posibilidad de que la hostia que recibió, sea un milagro.
“La hostia se la entregaba a los vecinos, era como si estuviera misionando, iba de casa en casa y la gente se curaba con eso. Hubo muchas sanaciones, una señora tenía que hacerse estudios de cáncer y me vio, después le salió todo bien. Otra vez, vino un viejito temblando, no podía casi caminar, y a la semana estaba bien” cuenta Juan.
Luego, esa ofrenda fue colocada en un cuadro que en su derrotero llegó a manos de un matrimonio amigo de San Nicolás. Fue allí cuando intervino la Iglesia Católica. “Al primero que le comento, fue a Cardelli, él me dijo que se lo lleve al cura de Baradero, no quise porque me la iban a sacar. Cardelli me buscaba, pero no sabía mi dirección. Un sábado a la noche se la dejé al matrimonio de San Nicolás para que la tenga unos días y ella lo llevó a la Capilla, a la Celebración de la Misericordia. Yo llegué y empezó a sangrar a través del vidrio, la gente ponía la estampita en el cuadro y se le manchaba. Ahí lo llaman a Cardelli y le avisan, hace una misa el miércoles en la Capilla y se quedaron con el cuadro, se lo mostró a la gente, él lo tuvo al cuadro, anduvo el con eso y nunca más me lo devolvieron”.
La hostia que permanece en el Sagrario de la Capilla San Benito recibió el análisis de una bioquímica que confirmó que se trataba de contenido hemático. Además, un fragmento de ella fue enviada por el Obispado a un forense de los Estados Unidos para que analicen el factor y todo lo relacionado con la veracidad del elemento.
“Al cuadro no lo voy a recuperar más, si es para mejor que quede ahí, a mí me gustaría que lo expongan las 24 horas, pero solo lo muestran los sábados en misa. Yo lo que soñé, lo vi en la pared empotrado con un vidrio, y el día de la misa que lo saquen y que lo toquen, eso es lo que quiero”
Las sanaciones
“Yo pienso que eso lo hace Jesús para que la gente que esta descreída tenga fe en algo, hay gente que lo necesita para curarse. La fe cura. Hubo mucha gente que estaba depresiva, me hablala una chica que el padre se le había caído de la escalera y fue a verme, quédate tranquila que dentro de 2 meses se va a despertar y ten fe, la chica me dijo que le había dicho los mismo que el Padre Ignacio”.
“Yo no los conozco a los que se han curado, pero los hay y son varios, ella que es la chica que me acompaña, tenía un tumor en la cabeza y se curó”, dijo respecto a la mujer que lo acompaña en el reportaje que brindó a este medio.
Las predicciones
Juan, relató que, en oportunidades, algo misterioso se posaba en él y lo obligaba a escribir. Según él, era Dios, que lo usaba para emitir mensajes. “En los mensajes está lo del Tsunami, lo de las Torres Gemelas, lo del Papa argentino, todo, esos son escritos míos, pero no era mi letra, alguien me hacía escribir”.
La primera vez que se vio invitado a la escritura fue el 28 de mayo de 1998: “Hijo: no temas nada de todo lo que va a suceder, te prometo que tu tendrás muchas novedades mías. Soy tu madre hijo, no temas, yo pediré todo lo que te tienen que hacer, hijo, yo quiero que se haga toda mi voluntad que yo estaré a tu lado y tu tendrás todo de mi parte y de tu hermano y que jamás te vamos a abandonar, porque te hace mi elegido. Tú, hijo, baja la cabeza y no escuches a ninguna persona que hiera con palabras porque habrá mucha gente que hablará de vos, te darán la espalda, pero tu sigue adelante sin mirar atrás, yo ya te he elegido una persona para que tu confíes en ella, pero mucha gente te atacará, tu familia, tus vecinos, tus amistades, no te creerán nada, pero no les hagas caso, yo te protejo desde antes de tu nacimiento”.
Y continúa: “Llegó la hora en la que tienes que hacer muchas cosas, aquí te atacaran autoridades, gente muy culta, no creerán nada, te lastimarán con palabras, pero no importa porque tu estarás bien preparado para todos. Escucharás muchas cosas de muchas religiones, que se aproxima el fin del mundo, que ninguno se salvará pero, hijo, habrá mucha violencia por muchas cosas, por falta de amor, porque el ser humano no hace prácticamente la voluntad de nuestro padre, tienen que amarse unos a otros”.
