El testimonio del médico zarateño que se contagió coronavirus: “Yo le debo el pan que pongo en la mesa al Hospital de San Pedro”
El profesional de la salud que dio positivo de COVID-19 contó a La Opinión que está en su casa en Zárate aislado y "asintomático" luego de la "febrícula" que el fin de semana obligó a que se le realice el hisopado. "El tiro que me lo pegaron en la trinchera", sostuvo para dejar en claro que se infectó "trabajando". Además, habló de los agravios que sufrió a través de redes sociales y destacó a los que lo apoyaron que en San Pedro fueron muchos, sobre todo sus compañeros del Emilio Ruffa donde estuvo por última vez el jueves 28 de mayo.
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"Yo le debo el pan que pongo en la mesa al Hospital de San Pedro" fue la frase que utilizó el médico de Zárate que se contagió coronavirus para cerrar la charla que mantuvo con La Opinión el miércoles por la tarde. Desde su casa donde permanece aislado, el hombre de 42 de años explicó que está "asintomático" luego de la "febrícula" que el fin de semana obligó a que se le realice el hisopado que arrojo resultado positivo el martes y obligó a las autoridades sanitarias locales a activar el protocolo con al menos 21 personas, catorce pacientes y siete compañeros.
"Fuera de ese registro subfebril que fue el que prendió las alarmas, después no tuve más síntomas, ni yo ni mi señora ni sus hijas con las que comparto la casa. Ellas están en un ala de la casa y yo en otra aislado", explicó Juan Pablo Mariscotti quien destacó el desempeño de sus colegas de su ciudad y del director del Hospital Virgen del Carmen, Guido Antonelli, quien, además de hacerle el test a toda su familia, fue el mismo que firmó el comunicado en el que se informó que el trabajador se contagió por una enfermera de otra localidad y generó revuelo a nivel local porque el único lugar donde cumple funciones fuera de su ciudad natal es en el nosocomio Emilio Ruffa.
Incluso, el propio paciente se refirió a esa situación y sostuvo que desconoce "qué pasó". Y aclaró: "La peste me la pegue yo, no importa en donde, hay una pandemia, el mundo está enfermo. Hay gente que la transcurre de forma asintomática y otra que la transcurre grave. Estoy transcurriendo en la cuarentena de la forma más tranquila posible porque la cabeza no para. El tiro que me lo pegaron en la trinchera".
La última vez que Mariscotti estuvo en el Hospital fue el jueves 28 de mayo hasta las 9.00 cuando completó su guardia y regresó a Zárate. Los síntomas los presentó recién el domingo a la madrugada y fue cuando en el municipio que tiene de intendente a Osvaldo Cáffaro se activó el protocolo.
Por último, se refirió a los agravios que recibió en redes sociales y agradeció "no tener" porque supo de "gente" que le dio "a diestra y siniestra". Sin embargo, destacó que prefiere quedarse con los saludos de la gente que lo "aprecia" y lo ha "ayudado". También, reveló que habló con Gustavo Marín, el médico sampedrino que fue el primer caso positivo, y dejó en claro que "hay que estar en los zapatos" de ellos. "Cuando pase algo nos van a pedir ayuda a nosotros. Ojalá esto sirva para tener mucho plasma para ayudar a los míos ya los otros, a los que me quieren y los que no", cerró.

