Matilde
Fuiste directora, compañera y amiga, me hiciste conocer la rama de adultos, la cual quisiste y luchaste por ella. Me enseñaste a transitar por la difícil y tal vez no valorada, educación de jóvenes y adultos. Me comprendiste, escuchaste, aconsejaste y reprendiste cuando lo necesité. Fuiste cordial, afectuosa, acompañándome en momentos difíciles, compartiendo mi alegría y felicidad. Siempre te respeté, admiré y valoré, dejando en mi memoria, un hermoso recuerdo. Hoy te dedico estas simples palabras. Gracias, mil gracias. Silvia

:format(webp):quality(40)/https://opinionsemanariocdn.eleco.com.ar/laopinion-static/images/logo.png)