• Portada
  • Lo último
  • Información General
  • Policiales
  • Deportes
  • Reporte Ciudadano
  • Política
  • Cultura y Espectáculos
  • Empleos
  • Servicios
lunes 13 de julio de 2026
  • Archivo de ediciones
  • Radio sin galera
  • Radio sin galera
  • Archivo de ediciones
La Opinión Semanario

SECCIONES

  • Últimas noticias
  • Información general
  • Policiales
  • Sin Galera
  • Deportes
  • Localidades
  • Cultura y Espectáculos
  • Turismo
  • Reporte Ciudadano
  • Servicios
  • Sociales
  • Empresas y Negocios
  • Clasificados
  • Defunciones
  • Política
  • Opinión
  • Videos
  • Archivo de ediciones
  • Radio sin galera
  • Ads
    PolicialesAñadir como fuente en

    Matar a “hierrazos” y por amor

    El sábado fue aprehendido Edelmiro “El Nicoleño” Chávez. En la noche del jueves, había matado a los golpes a Diego Guilmen porque sospechaba que mantenía una relación con su mujer. Sigue detenido su cómplice, Diego Lescano, involucrado también en el crimen de Arroyo.

    25 de abril de 2007 | 00:00
    Matar a “hierrazos” y por amor

    La noche del jueves conmovió otra vez a un barrio que ya cuenta con demasiadas muertes. En la esquina de Alvarado y Los Andes, apenas a una cuadra de distancia del conflictivo caserío de las 150 viviendas, un joven de 29 años fue duramente golpeado. Tanto le pegaron sus agresores, que poco después falleció en el Hospital, donde había ingresado consciente.
    Este homicidio es el tercero ocurrido en un radio muy pequeño de la ciudad, en el término de un mes. Los habitantes de esa zona no se asombran, pero se mantienen en alerta. Hablan de códigos “tumberos”, de drogas, de violencia.
    El sábado, la policía detuvo al principal sospechoso. Al menos dos testigos presenciales, lo señalaron como quien golpeó salvajemente al occiso en la cabeza utilizando una “tumbera”. Se llama Edelmiro Chávez y tiene 22 años. Le dicen “El Nicoleño” y sobre él pesan otras causas penales, por las que cumplió condena, relacionadas con robo calificado y agresión. Por eso debía presentarse una vez por semana ante los responsables del Patronato de Liberados. Su nombre sonó el año pasado, cuando “Tito” Villarruel apuñaló por equivocación a un joven en el barrio 2 de Abril, a quien dijo haberlo confundido “con el Nicoleño”. Buscaba venganza porque Chávez, a su vez, había agredido a un amigo suyo.
    Algunos allegados dijeron que “El Nicoleño” mató en este caso para robar un equipo de música. “Cómo puede ser que maten por un grabador. Esto es homicidio en ocasión de robo”, se lamentó un allegado a la víctima.
    Pero las autoridades confirmaron que el móvil fue pasional. El occiso estaba esa noche acompañado por la mujer de Chávez, y eso provocó el desenlace.

    Ads

    Amores que matan
    El crimen tuvo lugar el jueves, alrededor de las 11 de la noche. La víctima se llamaba Diego Guilmen, cumplía este mes de Mayo 30 años y contaba con antecedentes penales, porque había estado preso por robo calificado y causas relacionadas con la droga. Era padre de dos hijos.
    Los testigos dicen que en ese momento, Guilmen estaba en la vereda de su casa ubicada justo en la esquina de Alvarado y Los Andes. Se había sentado en el suelo y apoyaba su espalda contra una motocicleta cuando apareció Chávez acompañado por Lescano.
    Familiares, amigos y vecinos, dijeron que los dos le pegaron en reiteradas oportunidades con una pistola tumbera. La víctima quedó tendida sobre la moto con todo su rostro destrozado y bañando en sangre. “Tenía la cara a la miseria pero estaba conciente”, dijo horrorizada una vecina, quien confirmó que pudo ver como Guilmen “perdía algunos dientes, hasta parte de la encía”. “Subió a la ambulancia consciente y por sus propios medios y dicen que al hospital ingresó caminando”.
    Pero a las 2 de la mañana se produjo su deceso. Los médicos explicaron a los familiares “que había mucha sangre en los pulmones” y eso determinó el deceso. Los mismos testigos ratificaron que la mujer del “Nicoleño”, una joven a quien apodan “Nino” y que está embarazada de 8 meses, había estado con Guilmen esa noche, “un rato antes”. “Estuvimos tomando cerveza y escuchando música. En eso viene “Nino” con otras chicas de unos 14 años. El Nicoleño llegó con el de Lescano y se puso a discutir con la mujer, porque ella a la mañana se le había ido de la casa”, contó un amigo del occiso. Según esta versión, Chávez golpeó a la joven en el abdomen con la misma “tumbera”, provocándole lesiones por las cuáles también fue internada en el Hospital.
    Los testigos dicen que el Nicoleño, volvió a la casa de Guilmen minutos después que se llevaran a la víctima al hospital. Pero después desapareció.
    La relación con “Nino” no habría terminado. Cuando la policía lo encontró el sábado al mediodía, estaba con ella en un domicilio del barrio Hermano Indio.

    Homicidios que se cruzan
    Chávez no estaba solo cuando mató a Guilmen. Lo acompañaba Jacobo Lescano, de 18 años, habitante del mismo barrio. Lescano tiene antecedentes penales anteriores, cuando era menor de edad, y por eso no cumplió condena. Su nombre fue mencionado cuando en el mismo barrio San Miguel, apareció el cuerpo sin vida de Alfredo Arroyo. Este joven de 33 años, falleció en 2005 después de ser brutalmente golpeado.
    La autopsia determinó que había recibido un puntapié mortal que le hundió el rostro. Su cadáver, apareció totalmente desnudo. Su ropa había sido arrojada sobre los techos de una vivienda cercana. Después, la policía confirmó que esta modalidad formaba parte de un código “tumbero”.
    Lescano quedó demorado en principio, por robo y encubrimiento, porque estaba en la escena del crimen, y porque se supone que fue quien robó el equipo de música de Guilmen. Al cierre de esta edición, se confirmaba que se había negado a prestar declaración ante la Justicia, al igual que Chávez.
    Pero ambos quedaron presos por homicidio calificado con ensañamiento.

    Ads

    Incendio trágico
    La joven apodada “Nino”, se llama Nadia Rojas. Tiene 21 años y una triste historia en la que aparece el trágico fallecimiento de una beba. Fue en Mayo de 2004, cuando Rojas vivía en una casilla de madera con su pareja de entonces, Emilio Leone, en Los Andes 1620. El fuego se inició, según su relato, porque habían encendido una vela a una figura del Gauchito Gil y las llamas tomaron una cortina de tela. En ese momento, ni Rojas ni Leone estaban en la casa, donde dormían juntos los tres hijos de la joven. Dijeron luego que estaban en la vereda, haciendo una fogata con ramas podadas de los árboles de la calle. El saldo del incendio fue la muerte de la beba más pequeña, María Emilia, que tenía sólo cuatro meses de edad. Para la Justicia, no hubo negligencia y por eso la causa se cerró.

    Ads
    Ads
    Temas
    • Edición N° 786
    AUTOR
    Foto de La Opinión SemanarioLa Opinión Semanario
    Ads
    Ads
La Opinión Semanario
Añadir como fuente en
NUESTROS MEDIOS
  • Sin Galera en vivo
  • Archivo de ediciones
  • La Noticia 1
SECCIONES
  • Información general
  • Policiales
  • Sin Galera
  • Deportes
  • Localidades
  • Cultura y Espectáculos
  • Turismo
  • Reporte Ciudadano
  • Servicios
  • Sociales
  • Empresas y Negocios
  • Clasificados
  • Defunciones
  • Política
  • Opinión
  • Videos
2026 | La Opinión Semanario | Todos los derechos reservados: www.laopinionsemanario.com.arRegistro de Prop. Intelectual Nº 53002088 · Edición Nº 12513 - Propietario: La Opinión Semanario SRL - Director Responsable: Lidia Inés Berardi - Liniers 71, San Pedro, Buenos Aires.
Términos y condicionesPrivacidadCentro de ayuda
Powered by
artic logo