Manipular la información y cambiarle el nombre a las cosas
Hace ya 6 años que me fui de San Pedro, lugar donde viví durante más de 10 años y donde nacieron dos de mis hijos (uno de ellos todavía vive allí). Y ayer, inmediatamente después que la Presidenta terminó su mensaje me encontré viendo en los noticieros la situación de San Pedro, y la verdad que me decepcioné. De golpe me encontré con el Presidente de la Sociedad Rural con un megáfono, balbuceando incoherencias porque no tenía argumentos coherentes para refutar lo que se había dicho, instando a continuar este lobby empresario y seguir afectando a los sectores más bajos de la sociedad. Con la misma incoherencia con que hace unos años se opuso a la instalación de un puerto productivo en San Pedro, privilegiando sus intereses por sobre los de la ciudad. Lamentablemente, y a pesar de que el país está saliendo del infierno a que lo llevaron 30 años de saqueo, todavía vivimos en el tercer mundo, y por ende tenemos dirigentes del tercer mundo y periodistas del tercer mundo, que durante estas últimas semanas han hecho fundamentalmente dos cosas: manipular la información y cambiarle el nombre a las cosas. Manipular la información por no decir toda la verdad. En Octubre pasado, en la última siembra de soja, el precio internacional del cereal era de 356 dólares la tonelada. Pequeños, medianos y grandes productores proyectaban ingresos de 231,4 dólares la tonelada, previo pago de 124,6 dólares de retenciones. De aquel momento a la actualidad ocurrieron dos cosas: se disparó el precio internacional de la soja, a 470 dólares la tonelada, y subieron las retenciones, de 35 a 40 puntos porcentuales. Los productores ya no tendrán que liquidar 124,6 dólares por tonelada de derecho de exportación, como estimaban en Octubre, sino bastante más: 188 dólares. Sin embargo, como el incremento del precio de la soja fue mayor, sus ingresos no caerán, sino que igualmente serán más altos de lo previsto: 282 dólares la tonelada, en lugar de 231,4 (22% mas). Incendiaron el país por eso. Claro, es más aburrido escuchar a quien habla con los números que las fotos del piquete o los gritos incoherentes de un dirigente de cuarta. Cambiarle el nombre a las cosas, porque a los que antes llamaba patoteros por obligar a personas a plegarse a un paro aunque no quisieran, romper colectivos, forzar a tirar sus mercaderías, en estos días, a esas actitudes (por cierto las más salvajes que hemos visto en muchos años), se las llama “pueblada”. O sea patoteros son los negros o los que ganan sueldos miserables, pueblo somos nosotros (¿afortunadamente? creo que entro en esa categoría). Sabe esta gente que los principales afectados son los operarios que las industrias están suspendiendo porque no hay materia prima y que van a cobrar menos, los camioneros que no viajan y por ende no cobran, y los pobres que a fin de mes no tienen la capacidad de llenar sus heladeras y por ende van a pagar más caro todo. Todos ellos ganan mucho menos aún que los pequeños productores. Hace unos años pasé por Doyle y en el cruce de la 191 con las vías del tren había una hermosa plantación de duraznos, y me encontré con todos los árboles talados y me dio una profunda decepción. Al año siguiente volví a pasar (en realidad paso siempre por ahí) y lo vi plantado con soja. Y me decepcioné mucho más, porque en ese campo de duraznos trabajaban muchas personas en época de cosechas, por cierto mal pagadas, y en malísimas condiciones. Ahora con suerte trabaja una sola persona algunas semanas al año. Claro la rentabilidad era infinitamente mayor. Y esto es lo que viene a corregir este esquema de retenciones diferenciadas y fuertes sólo a la soja (el trigo y el maíz no aumentaron las retenciones, pero eso no era noticia). Lo que no entienden (o los medios lo confunden) es que este país es inviable con miles de ejemplos de este tipo. ¿Queremos un país bananero o sojero, que es lo mismo? Hay 40.000 productores agropecuarios en el país. Hay 40 millones de habitantes en el país. ¿Queremos un país para 40.000 o para todos? Por primera vez en 30 años un PRESIDENTE tienen el coraje de empezar de a poco a redistribuir la riqueza (cosa que en muchas líneas de este medio se declamó). Y para esto hay que tocar intereses muy fuertes, porque hay que sacarle al que más tiene y siempre su reacción es la más fuerte. Yo (y muchos millones también) la voté porque propuso hacer esto que está haciendo. Que quieren que haga? lo que hicieron todos? ¿Prometer una cosa y hacer otra? Hay dos formas de combatir la pobreza y la inseguridad (que van de la mano): Dando trabajo y educación, o matando a los pobres. Mucha gente que se ha manifestado estos días prefiere la segunda. Yo creo en la primera. En San Pedro hay mucha y deberíamos elegir con que opción nos quedamos. El 60% de la soja está concentrada en 2.000 productores. Pues bien, el 60% de ese dinero va a salir de esos productores. Y los otros van a seguir ganando bien como lo han hecho hasta ahora. A mi me sacan dos sueldos al año por impuesto a las ganancias y me afecta mucho. ¿Pero debería dejar de hacerlo para que esa plata la pague el que gana menos que yo? No es mi forma de pensar. Tenemos una democracia que nos costo muchísimo dolor recuperar. Usémosla con responsabilidad. Saludos. Alejandro Peris, D.N.I: 16.602.940

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