Maniataron y golpearon a matrimonio en violento asalto en la zona rural
Una seguidilla de hechos graves preocupa a los habitantes de la zona rural. En la medianoche del domingo una pareja de productores que residen en el Cuartel V fueron víctimas de un grave episodio. Una banda compuesta por cuatro o más personas los asaltó y robó pertenencias. Es el tercer hecho en menos de un mes.
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Otra vez, una banda de encapuchados tiene a mal traer a la comunidad. La zona rural es la elegida y, en la actualidad, es sin dudas uno de los sectores más desguarnecidos. Los escasos controles, la ausencia de la Policía Rural y por el mal estado de los caminos conforman un cóctel que deja un amplio radio a la buena de Dios.
El domingo pasado, una pareja de adultos mayores fue víctima de un grave delito que tuvo lugar en un campo del Cuartel V, sobre un camino lateral al centro mayorista Maxiconsumo, a escasos 500 metros de la Ruta provincial 1001.
Al menos cuatro personas, todas encapuchadas, fuertemente armadas y con guantes en sus manos, sorprendieron a Rubén Actis, de 76 años, y a Blanca González, de 65, cuando regresaban a la casa, en horas de la medianoche del domingo.
Los delincuentes esperaron a que el hombre ingresara al garaje con su automóvil Volkswagen Bora y, cuando ambas personas bajaban del mismo, fueron abordados por los malvivientes, quienes mediante gritos y amenazas los obligaron a meterse adentro de la casa, donde los mantuvieron cautivos aproximadamente por una hora.
No está del todo claro si contaban con datos precisos pero sí sabían que en la casa no había nadie y que debían aguardar todo el tiempo que fuera necesario para cometer el atraco.
Medianoche violenta
El matrimonio Actis llegó un poco más tarde de lo habitual porque esa noche pasaron por la casa de otro familiar antes de regresar. Ingresaron por el único callejón que existe pegado a la exTupperware, y se dirigieron a guardar el auto en un sector ubicado en la parte posterior a la casa.
Allí, adentro del garaje, fueron sorprendidos por dos personas encapuchadas. Una vez que redujeron al hombre y a la señora, los sujetos comenzaron a manejarse con mucha violencia, tiraron al suelo a la mujer y aplicaron golpes de puños, y culatazos al hombre en su rostro, y hasta llegaron a preguntarles por la plancha, quizás para utilizar el mismo método que en su momento sufrió otro vecino meses atrás, cuando fue prácticamente torturado hasta que les entregó el dinero a los ladrones.
A medida que pasaban los minutos y no conseguían lo que buscaban, recrudecían las amenazas y agresiones contra el hombre. Le pegaron con la culata del revolver sobre el ojo derecho, lo que le produjo un grave hematoma y recibió además una trompada sobre el parietal izquierdo.
“Le dimos todo lo que teníamos a mano”, dijo el dueño de casa. “Se llevaron la plata que había, mi celular, la llave del auto y unos chorizos secos que tenía guardados”, agregó.
“Nos ataron las manos con precintos, a mí más que a mi mujer, y nos dejaron encerrados en una habitación hasta que decidieron darse a la fuga”, señaló el dueño de casa.
Para los investigadores, la banda habría contado con un quinto integrante ya que poseían apoyo externo. Al momento de su huida se escuchó la presencia de un vehículo en el lugar, que se alejó con todos los sujetos a bordo.
Mientras tanto, a los pocos minutos que los asaltantes se retiraron, fue la mujer quien pudo liberarse de las ataduras y hacer lo mismo con el hombre. Dieron aviso a un vecino y posteriormente a la Policía.
El caso está a cargo del Fiscal Marcelo Manso, quien al ser consultado se mostró confiado en dar con esta banda y lograr que los habitantes de ese sector de la ciudad recuperen su tranquilidad.
Poca información oficial
Es preocupante la ola de inseguridad que se vive en la zona rural. No es nuevo, pero evidentemente ha recrudecido.
Este es el tercer caso del mismo tenor que sucede en el término menor a un mes, anteriormente habían sido asaltadas las familias Langlois y Azimonti, hechos de los cuales prácticamente nada se supo en forma pública.
Sobre todo porque los partes policiales de los últimos meses poco y nada cuentan sobre lo que sucede en materia de inseguridad en San Pedro.
A juzgar por la información oficial que emana desde la Jefatura Distrital a cargo de Juan Monje, sólo hay motos secuestradas y otros temas menores. Los robos como este o el de las guitarras del músico de La Mosca Martín Cardoso la semana pasada, todos denunciados, no figuran.
