Más de 400 millones de pesos para un emprendimiento turístico de la AEFIP
La Regional Mercedes de ese gremio presentó el proyecto para la construcción de un complejo turístico abierto al público entre San Pedro y Vuelta de Obligado, a orillas del río. Estiman una inversión de 420 millones de pesos y la creación de más de 650 puestos de trabajo. Son tres etapas que planean completar para 2017. Aseguran que se trata de un emprendimiento amigable con el medio ambiente y que será “único” y ya firmaron un acuerdo con el municipio.
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Autoridades municipales recibieron el jueves pasado el proyecto de construcción de un complejo turístico, deportivo y náutico en un predio costero de 80 hectáreas, ubicado entre Vuelta de Obligado y San Pedro, los mismos que el Estado local recuperó para su patrimonio en 2012, con el fin de la creación de un “área exclusiva de desarrollo turístico”, en un sector que es Reserva Natural Protegida.
El proyecto lo lleva adelante la Asociación Mutual de Empleados Fiscales y de Ingresos Públicos (AEFIP), Regional Mercedes, cuyo titular, el concejal de esa ciudad Juan Martín Andrés, quien estuvo en San Pedro para la presentación junto al arquitecto responsable del emprendimiento, el reconocido “patólogo de la construcción” Marcelo David Almuina.
El Secretario de Gobierno Javier Silva, el de Producción Raúl Cheyllada y el Director de Turismo Yoyi Villafuerte fueron los anfitriones, que incluyeron la propuesta “dentro de las políticas de atracción de inversiones para este municipio”.
“Este proyecto no deja de ser un hecho sumamente relevante por las características técnicas, el impacto de inversión y sobre todo de generación de nuevos puestos de trabajo”, señaló Cheyllada.
Un proyecto
ambicioso
En principio, la idea del complejo turístico de AEFIP suena ambiciosa: 420 millones de pesos de inversión en cuatro años y la creación de 660 puestos de trabajo “de tipo técnico, comercial, administrativo y profesional”, según lo que dice el acuerdo marco de colaboración firmado para el desarrollo de zonas de uso social, deportivo, gastronómico, náutico y habitacional, a ejecutarse en tres etapas.
“Son tres sectores con funciones muy claras: uno más cercano a la ciudad, de uso social, de esparcimiento y cultural; otro central de uso deportivo terrestre y náutico; y un sector norte de uso habitacional y de servicios”, explicó el arquitecto Almuina.
La primera de las etapas, corresponde al denominado “Sector sur”, el más próximo a la zona urbana, con destino de uso social como recepción, ingresos, restaurante, cafetería, terrazas y miradores. Allí implantarán, a modo de multiespacio, un salón para fiestas, eventos, muestras y espectáculos, que funcionará de manera integrada con lugares de visita, esparcimiento, pérgolas, semicubiertos y con “toda la vista de los paisajes ribereños del riacho”.
Habrá además en este sector una zona de piscinas de agua natural y climatizada, spa y solárium, “organizada en torno a una fuente central y enlazadas al paseo, que se pueden recorrer en todo el frente costero de 900 metros, junto a un sector habitacional”.
La segunda etapa corresponde al “Sector centro”, que será un “espacio deportivo por excelencia”, con guardería náutica, rampas de bajada de lanchas, un muelle de paseo y pesca, amarras de barcos, sectores de remo, escuela de río, todo ello en el marco de un puerto ubicado en el giro del riacho.
Con un paseo costanero de eje curvo, trazado en el recorrido y organizado con un centro en un edificio principal, se articulará un corredor de caminatas, un camino deportivo interno, a lo que se suman canchas de tenis, vóley, handball y fútbol, vestuarios y tribunas. Este sector deportivo estará rodeado de áreas forestadas para uso de camping, con parrillas y sanitarios.
La tercera etapa, la del “Sector norte”, contará con cabañas para “usos habitacionales eventuales, de baja permanencia”. Junto al río se ubicarán las edificaciones “de mayor escala”.
Este sector contará con “un frente ribereño para las construcciones principales, y un emplazamiento radial con frente a la plaza de acceso para las construcciones menores, más un sector de acceso de servicios generales, información y administración”.
“Será único”
El arquitecto Almuina dio detalles del proyecto durante la reunión del jueves, en la que estuvieron además los concejales electos Paz, Neyra y Ramanzini. “Queremos que un montón de gente que viene a este lugar tenga cada vez más ofertas de cosas para hacer” aseguró el profesional y agregó que la intención es “aprovechar la cercanía física y dotarla de servicios en un espacio que se arma plenamente sobre un paseo público en el que pueden entrar todos”.
Habló de bajas alturas, con materiales que no agredan al ambiente, “sin modificación expresa de costa”, porque consideran que “la gente viene a consumir servicios en un ambiente natural”.
Almunia sostuvo que el proyecto está previsto tanto para tránsitos breves como para estancias largas, siempre bajo la idea de que el turista llega en busca de un entorno natural “con el uso pleno del medio físico que está, con un montón de obras que potencien ese lugar y no que lo mermen”.
“Creemos que es una obra que va a generar un cambio, va a ser un antes y un después”, se entusiasmó el arquitecto y aseguró que será “algo que no hay acá ni en las ciudades cercanas”.
Cuidar el medio
ambiente
El proyecto insiste en varios pasajes de su memoria descriptiva en su condición de “amigable” con el entorno natural y que su impacto será ínfimo. Prevén “mínimos movimientos de suelo no permanentes para sectores de basamentos, estacionamientos y accesos, respetando los niveles naturales, los regímenes del río, la flora y fauna costera y el ambiente propio del lugar”, es decir con “la tipología de construcción típica de las zonas de costa y río”.
De hecho, la legislación vigente así lo obliga, tal como recordó el ambientalista Enrique Sierra luego de presentado el proyecto, cuando planteó que el Consejo Consultivo hizo un exhaustivo informe sobre la situación de la costa y la Reserva Natural Protegida, y la necesidad de un Estudio de Impacto Ambiental.
“Toda la construcción se plantea de bajo o nulo impacto ambiental, con materiales no invasivos”, asegura el expediente, que señala que “los servicios sanitarios se organizan con vuelco a plantas de tratamiento internas, y disposición final de lechos de infiltración de la más alta calidad ambiental, junto al cumplimiento de las leyes energéticas provinciales”.
También da cuentas de la provisión de energía de fuentes alternativas de origen solar, que será incorporada a los servicios habituales, “con sistemas complementarios de obtención de agua caliente y energía fotovoltáica”.
“Todo esto se hace en el cumplimiento de las más estrictas leyes ambientales y de eficiencia que rigen en la provincia, pese a que genéricamente no se cumplen”, aseguró el arquitecto.
Una vez que hayan armado el plan general, luego de una serie de estudios que deben hacer en el campo, lo elevarán a la Dirección de Hidráulica para que delimite la línea de costa y otorgue la cota mínima de cada una de las funciones propuestas.
“Es absolutamente contenedor de la realidad y el paisaje que está, no lo cambia sino que lo complementa, no se modifica el entorno físico”, sostuvo Almuina y agregó que buscan “aprovechar las cualidades físicas propias del agua, suelo, medio, clima, árboles, cursos de agua”.
Lo que viene
tras la presentación
La semana pasada firmaron el acuerdo marco de colaboración, en que el Gobierno manifiesta su intención de que el proyecto se concrete y se compromete a elevar al Concejo Deliberante tanto ese acuerdo como el expediente de la concesión, que sería por 30 años, el máximo previsto por la Ley Orgánica.
El acuerdo marco señala que “la concesión general podrá ser subdividida en diferentes contratos de subconcesión”, atentos a que la AEFIP cuenta con apoyo de inversores para el desarrollo del proyecto.
El convenio firmado, que deberá ser refrendado por el HCD, autoriza los estudios de mensura, nivelación, redes de servicios e infraestructura y exceptúa del pago de cargos administrativos para las gestiones dentro del distrito.
Por las dudas, el acuerdo marco aclara que esta autorización “no implica de modo alguno principio de ejecución del contrato ni preferencia alguna sobre posible adjudicación.
Apostar a lo local
La AEFIP se comprometió a que durante la ejecución de obras, servicios y trabajos tendrá preferencia la comunidad comercial y población sampedrina. Materiales y mano de obra serán locales. “Estamos pensando un standar mínimo de 650 puestos de empleo de carácter profesional, técnico, de mano de obra”, dijo el arquitecto.
Aseguraron que “es compromiso de este proyecto que el intercambio comercial generado por esta obra sea dado hacia y desde acá, en obvias condiciones similares de plaza a las de otros sitios”.
