Luna de miel y romance en las calles
Calles, accesos, plazas y sectores turísticos lucen como en otros tiempos. Las cuadrillas de personal afectado a la tarea de embellecimiento y mantención reaparecieron tras muchos meses de deterioro. El Hospital fue pintado y arreglado para mejorar su aspecto. Funcionan 17 cámaras de seguridad. Todo brilla tras los primeros diez días de gestión.
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El regreso de los empleados municipales a todos los sectores visibles fue sorprendente durante la primera semana de gobierno de Cecilio Salazar. Por temor, convicción o esperanzas retomaron las tareas que habían abandonado durante la gestión anterior, incluso, con reclamos, paros y protestas de todo tipo.
Ahora por el mismo sueldo y carga horaria aparecieron bordeadoras, palas, motosierras, rastrillos y vehículos con los que las cuadrillas pasan hasta dos veces por semana por los espacios públicos y hasta terrenos baldíos.
En otros sectores pudieron atender algunos reclamos por cloacas y falta de agua pero lo que más llamó la atención fue la limpieza que comenzó en las oficinas del municipio para descartar máquinas y papelería innecesarias. El sábado por la mañana Silvio Corti sorprendió con expresiones tales como “no se puede seguir comprando papel por cada oficina” y agregó que llamarían a concurso de precios para obtener descuentos y tener el stock necesario. Sonó como una obviedad pero es evidente que las compras estaban desquiciadas.
La vidriera más importante para este intenso romance con la ciudadanía fue el Hospital. Durante el fin de semana fueron difundidas las fotos de los trabajos de pintura y reparación que llevaron adelante los jóvenes del Partido Fe y otros voluntarios a los que también se sumó el Concejal Ariel Ramanzini y el concejal Tirelli.
La limpieza fue el primer requisito que puso Herbas apenas pisó las instalaciones; el segundo fue la reasignación de empleados para sostener todos los servicios.
“El estacionamiento estaba repleto”, dijeron asombrados quienes durante la primer semana vieron al personal médico acudir y cumplir horarios en sus consultorios.
“Queremos volver a un Hospital normal, que atienda a la gente y lo estamos logrando”, dijo Salazar el lunes por la mañana.
Al “pipi – cucú” se le sumaron las 17 cámaras de seguridad que puso a monitorear Héctor “Bocha” Marmo y que servirán no sólo para detectar episodios de violencia o inseguridad sino para observar daños en las instalaciones, sectores de guardia, internación y sanitarios.
Con la energía de la luna de miel y si el amor se intensifica podrán eludir un matrimonio aburrido.
