Los pequeños escritores de Beladrich
Dos alumnos de 6° año de la escuela del paraje obtuvieron el 2° premio en un concurso organizado por la Feria del Libro Infantil. Se llama “La cocina de la abuela” y está inspirado en la obra de los Hermanos Grimm. El 12 de julio deben ir a buscar el premio y necesitaban recursos para viajar. La fundación PI-BE, comerciantes y oyentes de La Radio hicieron su aporte.
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La magia de la literatura se coló por los caminos de tierra del paraje Beladrich, donde la pequeña escuela de pocos alumnos que allí concurren resultó ganadora del segundo premio en un concurso de cuentos organizado por la Fundación El Libro, en el marco de la Feria del Libro Infantil y Juvenil.
Los ganadores son Marcos Gavilondo y Juan Fernández, ambos alumnos de 6º año, autores del cuento “La cocina de la abuela”, premiado en esta oportunidad entre cientos de todo el país, por su “originalidad y sensibilidad”, según las bases del concurso.
Eleonora Taurizano, directora de la Escuela 28 de Beladrich, explicó que “a partir de la lectura de un relato de los Hermanos Grimm a elección, se proponía escribir otro cuento partiendo del final de la historia elegida”.
Para escribir “La cocina de la abuela”, los chicos leyeron y escucharon varias versiones de los cuentos tradicionales de los Hermanos Wilhelm y Jacob Grimm, alemanes que en el siglo XVIII contribuyeron a la difusión de relatos provenientes de la tradición oral.
Gracias a ellos, han llegado hasta nuestros días y por escrito tradicionales historias como las de Blancanieves, La Bella durmiente, Hänsel y Gretel o La Cenicienta.
Cuando la Fundación El Libro se comunicó con la escuela de Beladrich, la emoción embargó a todos. “Imagínense la alegría cuando nos llamaron para contarnos”, señaló Eleonora.
La ayuda y el viaje
El 12 de julio, a las 9.30 de la mañana, deberán estar en Buenos Aires para la entrega del premio. Sin embargo, la falta de recursos para el traslado dificultaba la posibilidad. “Sería un sueño poder hacerlo”, dijo Taurizano y apeló a la colaboración y buena voluntad de la comunidad: “Si alguien puede darnos una mano para poder viajar, bienvenido sea”, indicó.
El lunes por la mañana, comerciantes que escucharon a la Directora contar en el aire de La Radio que además de recibir el premio podrían aprovechar el viaje a Capital Federal para hacer una visita a Casa Rosada y otros sitios históricos, se hicieron eco de la convocatoria y ofrecieron fondos.
La Fundación Pi-Be, que preside Américo Piccagli, quien tiene una estrecha relación con Beladrich y su escuela, ofreció el monto necesario para solventar el micro necesario para viajar.
Así, el aporte de Letreros D’Estéfano, Luz Vereda y La Casita de Chocolate, Autopartes El Pollo, Mueblería Delfina, la Diputada Patricia Rocca y oyentes que donaron a título personal será utilizado para refrigerio y otros gastos que implica el viaje.
El cuento: La cocina de la abuela
Por Marcos Gavilondo y Juan Fernández
Esta historia pasó hace mucho tiempo, en un bosque muy lejano, justo después de que una niña llamada por todos Caperucita Roja y su abuelita fueron rescatadas por el leñador del bosque de la panza de un lobo hambriento y feroz.
De repente, un aroma extraño y delicioso se esparció por todo el inmenso bosque y llegó hasta el pueblo donde ella vivía. Todas las personas del lugar salieron de sus casas extrañadas y levantando las narices trataban de olfatear y adivinar de qué era ese rico olor. Guiados por sus narices empezaron a buscarlo y a seguirlo.
Caperucita vio desde la ventana de su casa cómo todas las personas del pueblo desaparecían una por una entre los árboles del bosque. Tuvo mucho miedo y pensó que la historia podría volver a repetirse. Entonces, se puso su capa roja y corrió por el bosque tratando de encontrar a la gente del pueblo. Los siguió sigilosamente y ¿a qué no saben adónde llegó?. Estaban todos en la casa de su abuelita saboreando un rico manjar que se servían de una gran olla hirviendo. Nadie notó lo que estaban comiendo.
Después de ese día, la abuela se hizo una famosa cocinera y abrió un restaurant llamado “Lobo ahumado”. La anciana y Caperucita se volvieron millonarias, se compraron una mansión y todo el bosque. Vivieron felices para siempre sin develar la receta del lobo.
Colorín colorado, el lobo ahumado a su fin ha llegado.
