Los incorregibles políticos argentinos
Vivimos desgarrados entre verdades que se impugnan recíprocamente. El doble o el triple mensaje dejan a la persona en estado constante de conmoción errática, porque si no se frustra por un lado, se frustra por el otro. Si traslada el individualismo de ser uno mismo al terreno de la burocracia, fracasa, queda expulsada al sistema. Si traslada el ideario político a la realidad de la calle y de los barrios, nuevamente se golpea la cabeza, porque la desigualdad es pavorosa y la igualdad se le vuelve un tema totalmente virtual, irreal. Nosotros, el pueblo, estamos permanentemente girando en el carrusel de las promesas incumplidas, de la mentira, del engaño y la sorpresa del permanente autoritarismo (de los unos y los otros...) que se han enquistado en los habitantes del “poder”... porque cuando la mayoría de la clase política llega a ostentarlo, son peores que los que calzaban botas..., aunque ellos hayan comenzado en alpargatas... alpargatas que dejan abandonadas detrás de la puerta!... Mi padre decía: “no hay peor político que el piojo resucitado”, y eso es lo que le ocurre a la política actual, hay más “piojos” que inteligentes y honorables... Y eso que a él le tocó conocer a otro tipo de políticos, los de galera y bastón, quienes sin ser perfectos, (nunca el político argentino se destacó por la perfección de sus actos y acciones) hacían obras que aún hoy perduran; claro que también, hacían “algún negociado”... Hoy los negociados, las coimas, los retornos y las prebendas, son moneda corriente. Porque no existen legisladores ni concejales que le digan NO, al patrón de turno y, si los hay, son la oposición minoritaria. El ideal fue el libre movimiento de los bienes y del dinero, y la movilidad económica y social del individuo. En la cultura se presenta la aparición del artista independiente, liberado de las patronas eclesiásticas y políticas que escribe y pinta lo que a él le place. Todo esto conduce a la constitución del “sin trabas”. Me parece espléndida esta definición, la del yo sin trabas. Claro que el artista “se autorrealiza” en su obra, pero esto es posible cuando la “obra” no es motivo de perturbación para los políticos de turno y su limitación mental. Cuando esto sucede, los amigos del artista tienen que hacer una “vaquita monetaria” para que el artista pueda exiliarse en otro país, los ejemplos son innumerables: Borges, Cortázar Horacio de Dios, entre otros. Pero nuestra obra, la de todos, cualquiera fueran nuestros talentos, es la vida en sí y está corroída por la falta de coherencia entre la predicación política, la realidad económica, y los ideales personalistas. Otra contradicción es el orden político con el socioeconómico. El primero predica la igualdad de oportunidades, de educación, de salud, de acceso a la cultura y de la seguridad. La realidad manejada por la socioeconomía niega la igualdad y marca las grandes desigualdades entre los hombres. Esto viene desde hace veinticuatro años hasta el presente. ¿Quiénes son los padres de esta criatura perversa? Pues los distintos Presidentes de la nación. Gobernadores de todas las provincias, especialmente la de Buenos Aires y los pequeños “mosqueteros” municipales; porque no les ha quedado nada por hacer, de todo lo malo que han hecho! Este es el orden político y su principio la “legitimidad”, el consenso de los ciudadanos, el orden de las creencias, liturgias, expresiones simbólicas, ideas de la vida y de la muerte. Lástima que, como son incorregibles, una vez que llegan, nos cercenan a nosotros, el pueblo, todos esto derechos, y los otros también. Por eso somos, lo que no somos, lo que no merecemos. Y seguiremos los argentinos en la perinola política. Donde todos ponemos, para que ellos sigan existiendo!... Nélida López.

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