Los carribares siguen en espera
Luego de las clausuras del fin de semana de carnaval, los bares móviles esperan novedades respecto a la posibilidad de trabajar o no en el rubro. El Vagón de Calonge abrió este fin de semana largo con un permiso precario y el del Tiro Federal lo hizo con la faja de clausura puesta, aunque su caso es distinto por estar en un club. El proyecto de ordenanza que propuso Juan Almada todavía duerme en comisión.
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El fin de semana largo de Carnaval, la patrulla de nocturnidad a cargo de Angel Burgos procedió a una serie de clausuras entre las que se encontraban dos carribares, el de Patricio Calonge –que suele estar ubicado en la plazoleta Fray Cayetano Rodríguez– y Truck Lunch, que funciona dentro del predio del Tiro Federal.
Las clausuras reavivaron el debate respecto de este tipo de comercios, ya que no hay legislación vigente en la ciudad y las ordenanzas que rigen la actividad de vendedores ambulantes y nocturnidad dejan baches respecto a los novedosos bares móviles.
El Vagón de Calonge volvió este fin de semana a la rotonda de Pellegrini y Boulevard Paraná, con un permiso precario. Este es el caso más complejo, porque su ubicación es en la vía pública.
No así el ubicado en el Tiro Federal, que el fin de semana anterior a este largo que pasó ya estaba funcionando, aunque en su exterior se veían las fajas de clausura.
Para ese momento ya habían iniciado el expediente de habilitación y en la Municipalidad señalaron que el hecho de que esté dentro de un predio concesionado hace que las cosas sean distintas. Esto porque sea un carribar o no, su emplazamiento es como el de cualquier “cantina” de club.
Ello significa que la habilitación será como un comercio normal, por lo que no podrá moverse de ahí.
La legislación
vigente
Por lo pronto no hay legislación local que abarque a este tipo de comercios explícitamente, por lo que la situación de El Vagón frente a la habilitación es la “falta de encuadre”, según explicó su dueño. Aunque la ordenanza 5.447 que regula la venta ambulante puede tener algo para decir al respecto.
En efecto, esa norma señala que “para la venta en puestos fijos/paradas en la vía pública o paseos serán autorizadas únicamente Entidades de Bien Público” y sólo “en oportunidad de espectáculos deportivos, artísticos, culturales o concentraciones teológicas”.
Esto se da de bruces con el puesto fijo que tiene la organización social Ayudis en el Paseo Público, por lo que los vacíos legales son varios y para diversos temas relacionados.
Los carribares también podrían estar contemplados en el artículo noveno de esa ordenanza, que habla de “puestos móviles a tracción mecánica que se autoricen para la venta de comidas rápidas”, puesto que, precisamente, eso son. Aquí aparece una complicación para el carribar de Calonge: prohíbe la venta de alcohol y tener personal.
Los proyectos
En 2009, el entonces Secretario de Gobierno Juan Almada presentó un proyecto de ordenanza tendiente a regularizar la situación de este tipo de comercios.
La definición de “carribar” de ese texto no difiere de los “puestos móviles a tracción mecánica” de la ordenanza de venta ambulante, ya que lo conceptúa como “todo aquel vehículo o carro de arrastre utilizado para la preparación, venta y expendio de productos, alimentos y bebidas en su interior”.
En el momento de la presentación, Patricio Calonge se quejó porque el proyecto parecía redactado pura y exclusivamente para limitar su negocio, ya que las referencias encajaban perfecto.
Cuando el proyecto ingresó, un compañero de tareas de Almada lo calificó de “mamarracho jurídico” y señaló que esperaba las reformas que haría el Concejo Deliberante en las comisiones pertinentes.
El año pasado, el Concejal Pando elevó a la comisión de Desarrollo Económico una propuesta de modificación, en la que no cambia sustancialmente lo redactado por Almada, pero pide que la concesión de los espacios públicos se haga por licitación, con un canon de acuerdo al lugar cedido y en procura de proteger a los que tienen comercios similares, para no propiciar desde el Estado una “competencia desleal”.
Calonge participó de diversas reuniones con concejales, aunque el proyecto sigue en comisiones y no avanza, a pesar del debate que generó la clausura intempestiva de Burgos durante el fin de semana de Carnaval, que además fue apelada porque no hubo notificación previa.
Paseo gastronómico
El Vagón de la plazoleta Fray Cayetano Rodríguez es considerado un paseo gastronómico por la Dirección de Turismo y está contemplado en los proyectos para concesión de espacios públicos dedicados a la actividad turística que se evalúa en la reforma de la ordenanza de uso y ocupación del suelo. Además, tiene un “visto bueno” en el expediente iniciado en la época de Barbieri y en la Municipalidad, aunque la interna de la Subsecretaría de Control y Defensa Civil que dirige Raúl Manchone jugó una mala pasada.
