Los autos truchos buscan destino en San Pedro
La policía secuestró al menos cuatro autos con problemas en su documentación durante la última semana. Al Mercedes con patente adulterada se sumaron un Fiat Uno retenido en Gobernador Castro y un Citroën C3 secuestrado a un hombre que no es la primera vez que se ve involucrado en este tipo de hechos. Los vehículos provienen del conurbano, donde son robados y luego vendidos. Hay sospechas sobre personal de fuerzas de seguridad.
:format(webp):quality(40)/https://opinionsemanariocdn.eleco.com.ar/media/2020/08/133475308230627373.jpg)
Los automóviles robados en el conurbano que parecían haber encontrado mercado en San Pedro comenzaron a aparecer producto de un accionar policial que tras los primeros hallazgos fortuitos puso mayor atención para detectarlos.
Al Mercedes Benz Clase A que tenía pedido de secuestro en San Isidro y estaba en la ciudad, con patente adulterada, se sumaron otros vehículos que despiertan la sospecha sobre un negocio instalado para defraudar clientes o al menos para encubrir robos.
Un Fiat Uno fue hallado en Gobernador Castro, conducido por un menor de 17 años. Tenía pedido de secuestro del 8 de julio en la zona norte del Gran Buenos Aires, precisamente en una comisaría del partido de Vicente López, donde había sido robado.
Casualidad o no, el Mercedes también tenía pedido de secuestro activo en esa región, pero en San Isidro. En zona norte, en Tigre puntualmente, trabaja un Gendarme sospechado de estar involucrado al menos en el encubrimiento de uno de estos casos.
El más resonante de la semana fue el de un Citroën C3 interceptado en Caroni y Belgrano. Tenía pedido de secuestro activo en Ezpeleta, partido de Quilmes. Circulaba con patente adulterada y documentación apócrifa.
Iba conducido por una persona identificada como Miguel Zanocco, alguien que en diciembre de 2007 fue apresado por un caso de autos mellizos que presuntamente operaba en una agencia de remisses de su propiedad donde a la vez vendía autos que le “conseguía un muchacho”.
En el caso del C3 secuestrado, las patentes falsas no coincidían con la numeración que aparecía grabada en los cristales del vehículo. Al realizar la consulta con el centro de datos, la policía detectó que tenía pedido de secuestro activo por una causa de robo en la Fiscalía N° 12 de Quilmes, a cargo de la Fiscal Estrada.
Zanocco fue imputado en el marco de una causa por encubrimiento y en relación a la adulteración de documentación. Ahora la tarea de la policía es establecer quién se lo vendió, puesto que él asegura haberlo comprado de buena fe.
Los casos despiertan sospechas entre los investigadores puesto que en los descubiertos en los últimos días hay modalidades que se reproducen. Entre ellas el hecho de que quienes fueron imputados por encubrimiento al circular o tener posesiones sobre los automóviles hayan señalado que no se dieron cuenta de las adulteraciones, a pesar de la visibilidad de señales que dan cuenta de ello.
Por otro lado, la vinculación de al menos dos agentes de fuerzas de seguridad, que trabajan fuera de San Pedro pero tienen lazos familiares con la ciudad, despertaron el alerta en la policía que prefiere llegar al fondo de la cuestión en lugar de propiciar una eventual defensa corporativa.
