Los adultos somos responsables de esta situación
Sra. Lili: me dirijo a usted con el mayor respeto, para comentarle que no estoy de acuerdo cuando una señora muy ofuscada, con tono agresivo decía que a los chicos adolescentes de las barras, que hubo problemas, había que enviarlos a trabajar. Soy la abuela de uno de los integrantes del grupo, él no tiene problemas con ninguno, es amigo de todos, pertenece a una familia común, de clase media, donde la madre con estudios secundarios trabajó ayudando a su padre desde los 11 años, con muy buen concepto en la escuela y en la sociedad. El hijo está muy bien educado por los padres, controlado, dándole cierta libertad pero siguiendo el padre sus pasos. Muy buen concepto en la escuela, en el deporte que practica, en la sociedad, pues trabaja en la empresa familiar y con todas las personas que tiene relación laboral, lo ponderan por el respeto y la educación. No obstante, con esto no quiero decir que no tenga ideas y travesuras comunes de la adolescencia. A mi criterio, creo que nosotros, los adultos en vez de tratarlos con agresión deberíamos acercarnos a la institución escolar y proponer reuniones con los directivos, profesores, padres y alumnos para buscar la forma de contenerlos. Antes de llamar a la policía, tendrían que haber citado a los padres. Creo que usted sabe que los problemas de los alumnos se pueden solucionar de esta forma. Proponer que se dicte una materia, aunque sea en horario extraescolar o en las clases de construcción ciudadana, donde las charlas sean motivadas, y de acuerdo a los problemas que hoy aquejan a nuestros adolescentes, que serán los que llevarán el día de mañana el país adelante. Esas charlas tendrían que ser dictadas por profesionales: psicólogos, médicos, psicopedagogos, etc., sobre temas que a ellos los motive, les interese, por ejemplo enfermedades venéreas, métodos anticonceptivos, lucha contra la droga, alcoholismo, cigarrillos que ellos desconocen, no a la discriminación, que se hagan debates. Y les diré que yo tengo 64 años, cursé estudios secundarios, y también había en esa época grupos diferentes y alternados. Lo principal es que se llegue a conseguir que haya respeto mutuo entre profesores y alumnos, y viceversa. Usted podrá decir si yo estoy equivocada… Muy agradecida, la saludo con el mayor de los respetos que se merece. Ana Cardoso, L.C.: 4.542.410

:format(webp):quality(40)/https://opinionsemanariocdn.eleco.com.ar/laopinion-static/images/logo.png)