Liberaron al detenido por un abuso sexual
Es un hombre de 55 años que trabaja en una constructora. Su esposa dice que se trató de un error y que el verdadero violador está suelto. Las víctimas son dos hermanas que fueron atacadas cuando cruzaban los terrenos de Papel Prensa ubicados en Moisés Novillo y Salta. Una de ellas escapó para buscar ayuda y por eso el abusador huyó.
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El lunes la fiscalía dejó en libertad al hombre de 55 años que había sido aprehendido por la policía como el sospechoso de haber intentado abusar sexualmente de una chica de 13 años.
El suceso ocurrió en el atardecer del sábado, alrededor de las 7 y media de la tarde, en los terrenos de la firma Papel Prensa ubicados en inmediaciones del Club Paraná.
Dos hermanas de 18 y 13 años que cruzaban en ese momento el predio fueron sorprendidas por el hombre que tomó a la menor, la tiró al piso y le bajó los pantalones con intenciones de violarla. El sujeto habría manoseado y besado a la chica, mientras la hermana mayor lo golpeaba y gritaba intentando separarlo. Ante la imposibilidad de detener lo que estaba ocurriendo, la joven decidió buscar ayuda, lo que hizo que el violador desistiera de consumar el hecho y emprendiera la huida. Como todo sucedió en inmediaciones de la Comisaría, en pocos minutos la policía estaba en conocimiento de la denuncia y comenzó a rastrillar la zona para detener al responsable. Por la descripción que las víctimas hicieron, los efectivos lo aprehendieron a pocas cuadras, en Pellegrini y Caseros.
“No fue mi marido”
La esposa de la persona que fue detenida como sospechoso dijo a La Opinión que su marido es inocente y que ese día estaba sentado en la puerta de un bar cuando llegó la policía, le pidió documentos y le dijo que estaba detenido.
“Dijeron que era robusto, pero mi marido es de contextura pequeña, nada que ver. Si existió el intento de violación, el verdadero responsable está suelto”, dijo la mujer. Según aclaró, los propios policías le decían el sábado que no se preocupara porque después en San Nicolás lo “soltaban”.
El hombre en cuestión, es un trabajador habitante del barrio Villa Igoillo y trabaja en una empresa de construcción. Según la policía, sólo tiene antecedentes de abuso de armas.
Fuentes de la Comisaría explicaron que las menores habrían reconocido a la persona por su vestimenta y aspecto físico, pero que lamentablemente en estos casos en los que no existe prueba concreta porque el hecho no se consumó, los únicos elementos son los testimonios y resultan insuficientes para dejar detenido al sospechoso. “Lo único que le dijeron es que estaba vestido parecido a lo que describieron las chicas. Pero mi marido jamás estuvo en el lugar del hecho, y tampoco estaba ebrio como comentaron”, aclaró la mujer.
