Las primeras medidas para mover al elefante municipal
El Gobierno local anunció un paquete de decretos para “optimizar” recursos. Extensión horaria, guardias activas para los médicos, una comisión de escalafonamiento, moratoria para deudores de tasas y cambios en Inspección de Comercio. Los concejales del oficialismo esperaban “algo más”. Guacone no asistió a la conferencia de prensa. Todo indica que hasta el momento nadie cumplió con la ley.
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El Gobierno municipal convocó a una conferencia de prensa para el viernes a las 10.30 de la mañana. Sabían que los médicos irían a protestar a esa misma hora al Palacio por la falta de pago de sus salarios. El plan era que la encabezara el propio Intendente Pablo Guacone, en el día de su cumpleaños, ya que los anuncios estaban relacionados con medidas para atacar la problemática financiera del Estado local.
Los secretarios de Gobierno Raúl Cheyllada, de Economía Roberto Borgo y el recientemente ascendido Javier Sualdea (Salud) fueron los encargados de comunicar las medidas. Antes, tuvieron que recibir a los médicos nucleados en Cicop que, bajo la lluvia, coparon el hall de entrada del Palacio y el sector que separa al tránsito del público de la Secretaría Privada, a metros del despacho del Intendente, para reclamar por la falta de pago de sus sueldos, que depositaron ese día, aunque mal liquidados.
Cheyllada dio algunas explicaciones respecto de su decisión de separar a Raúl Cuello de la Dirección de Personal (ver página 4) y anunció medidas de “optimización de los recursos“ que tienen que ver directamente con el personal, sobre todo el administrativo y el médico.
Una vez más, el Intendente firmó un decreto para que la administración pública permanezca abierta a la atención de 7.30 a 15.30. Ya lo había hecho en tiempos de Daniel Porta, aunque cuando este renunció, el por entonces victorioso Javier Silva convenció a Guacone de derogar la medida, que ahora reimplantan.
Cheyllada aseguró que “la extensión horaria no se relaciona, como se interpretó desde algunos sectores, con la exigibilidad laboral”, ya que cada área posee “herramientas correctivas” para hacer cumplir las horas por las que les pagan a los empleados.
Como puede verse en el informe que acompaña esta página, la mayoría de los empleados tiene régimen de 48 horas. Es decir que para cumplirlas, de lunes a viernes, debe trabajar más de nueve horas y media diarias. Sin embargo, resulta que ahora, recién ahora, dejará de verse ingresar a las 8.00 y partir a las 14.00 a casi todo el mundo, muchos de los cuales les quedan debiendo a todos los sampedrinos casi cuatro horas de trabajo.
“Los empleados tienen que cumplir su horario y no tiene que haber necesidad de decretos”, dijo Cheyllada, con su mejor rostro de recién llegado al universo municipal.
El funcionario anunció además la creación de una Comisión asesora que tendrá a su cargo la misión de estudiar, redactar y presentar en tres meses un nuevo escalafonamiento para el personal, algo que los sindicatos reclaman hace tiempo. “Cuando se habla de asimetrías, de horas extras, tendremos la oportunidad de mostrar que existen premios y castigos”, señaló el Secretario de Gobierno, quien indicó que “se habla mucho del costo laboral”. Las “asimetrías” quedan más que claras en estas páginas. Los premios y castigos también. En general, tienen origen en la amistad política.
La comisión estará integrada por miembros de todas las secretarías del gabinete, los sindicatos municipales y los que representan a los docentes, también invitados. El plan es “tener a mitad de año un nuevo modelo de escalafonamiento”.
Los médicos
deberán cumplir
Sualdea fue el encargado de anunciar la reorganización de clínicas médicas “para alcanzar una mejor cobertura al público en consultorio e internación” y “evitar las guardias pasivas”.
Desde el 21 de marzo, los profesionales del servicio de Clínica médica deberán cumplir un régimen de guardias que implica presencia activa en el nosocomio durante doce horas. Son seis. Una sola no va a estar afectada. Cinco tienen régimen de 48 horas y una de 36. “Esto viene a resolver un largo y viejo reclamo que es el tema del cumplimiento de la carga horaria”, sostuvo Sualdea, conocedor del asunto.
El plan es que trabajen 12 horas cada uno, dos veces por semana de lunes a viernes. “Quienes tengan régimen de 48 horas lo completarán el fin de semana”, explicaron. Así, garantizarán “atención de consultorio de clínica médica a la mañana y a la tarde los que estén de guardia, los que no estén de guardia ese día harán consultorio a la mañana, todo el mundo va a pasar a sala de evolución de pacientes con la historia clínica actualizada a la mañana y los que estén de guardia lo harán a la tarde”, explicaron.
La idea es, una vez más y como recién llegados, “que se pague por la carga horaria que se cumple”. La pregunta sigue siendo qué hacían hasta ahora los responsables de este gobierno –que lleva 4 años y 3 meses– y todos los anteriores.
“Este modelo explotó”, disparó Sualdea. Sostuvo que esto “no modifica el salario”, aunque aclaró que “en el bolsillo se les va a reducir” el ingreso, ya que dejarán de cobrar las guardias pasivas, esas que cumplían fuera del Hospital, con el teléfono encendido ante cualquier cosa, y que a algunos les costaba cumplir por estar activos en otros sitios, como publicó este semanario en los casos de los especialistas oncológicos.
“Nosotros no vamos a exigir que nadie trabaje más horas de la carga horaria que le corresponde, sí vamos a controlar que las cumplan”, aseguró Sualdea y describió el panorama de recepción: “Hay gente que está de acuerdo desde el primer día, otros a los que les da lo mismo, y otros que están definitivamente en contra”.
El debate sobre salud pública y privada sobrevoló la conferencia de prensa. El Secretario del área sostuvo que “se están dando situaciones en las que parece que el sector público está becando al privado” y es lo que quieren evitar.
Casi de paso, dijo que chequeó el problema de falta de insumos y desmintió a los médicos. Ante la consulta de La Opinión prefirió no llamarlos “mentirosos”, pero le faltó apenas un tris. Ya que puso en duda la información que este semanario publicó recibo de sueldo en mano del regalo que su sector le hizo al “Coordinador de Pasillo” cuyas iniciales son CGM y cuyo recibo termina en 28, que cobró las inverosímiles 152 horas extras por 6 mil pesos. “Me permito dudar de esa información”, dijo. Tal vez desconozca lo que sucede ante sus propias narices y se haya enterado por La Opinión, como tal vez se entere en esta edición de otros tantos regalitos por los que en una de esas ni le consultaron, por más ascenso que le hayan otorgado.
No sólo eso: también dijo lo siguiente: “Cuando me hice cargo había 6.000 horas extras que bajaron a 2.500, ahora estamos en las 3.000”. Cheyllada de por medio lo miraba a Roberto Borgo, quien al aire de La Radio reconoció las 5.000 que insumió en el Hospital el último mes en que estuvo como Administrador. Tal vez falle la comunicación, o acaso la sociedad empezará a “permitirse dudar” de la palabra de algunos funcionarios.
Borgo también anunció
El Secretario de Economía informó que abrieron un reempadronamiento tributario que vencerá el 31 de mayo, con el fin de “actualizar las bases de datos respecto de los contribuyentes de las diferentes tasas”. Si la exdirectora del Hospital lo llamó “el recaudador de la campaña”, ahora está abocado a mejorar la recaudación del Estado local y hasta aspira a crear una Agencia de Recaudación Municipal, al estilo Arba, organismo con el que San Pedro tiene convenios, junto con Afip, para cruzar datos que permitan quedar a merced de la buena voluntad de los contribuyentes a la hora de conformar sus declaraciones juradas.
Sabe Borgo que “no existe un control efectivo” y reconoció que tanto él como el Intendente manejan un Municipio que “está en una situación económico financiera muy difícil y es excesivamente dependiente de los fondos que llegan de Provincia”.
Además, anunció que remitirán al Concejo Deliberante, apenas empiece el período ordinario de sesiones, “un proyecto para moratoria o programa de recupero de deudas” en el que ya trabaja con la Dirección de Rentas. “Serían 10 millones de pesos que el Municipio podría recuperar”, aseguró.
El funcionario tendrá bajo su órbita el área de Inspección de Comercio, con el fin de mejorar la situación al respecto, ya que hay “dificultades para la habilitación”.
Consultado sobre el por qué de las demoras en implementar medidas de estas características, Cheyllada sostuvo que “son parte del proceso” y graficó: “Para llegar a 100 hay que empezar por uno”.
Desde el oficialismo en el Concejo Deliberante, el presidente del bloque del Frente para la Victoria, Martín Baraybar –quien la semana pasada se reunió junto a sus colegas oficialistas con el intendente para exigirle medidas–, dijo a La Opinión que “las medidas son acertadas”, aunque consideró: “Tal vez hay otros anuncios que deberían haberse hecho”. Además, opinó que “el Intendente debería haberla encabezado a la conferencia de prensa”.
“En general son medidas acertadas, que si bien no van al hueso en temas que nos parecen importantes para solucionar el déficit, pero son medidas importantes. Son medidas que había que tomar, sí, pero no son de fondo”, reflexionó.
