Las multas por conducir alcoholizado pueden costar hasta 17 mil pesos
Durante las últimas semanas, la Dirección de Seguridad, Tránsito y Nocturnidad secuestró una gran cantidad de vehículos cuyos conductores manejaban con una cantidad de alcohol en sangre superior a lo permitido. Los controles serán más estrictos y habrá campañas para que los fines de semana la gente no salga en el auto. El Juez de Faltas se mostró sorprendido por el grado de irresponsabilidad que se ve en la ciudad y aseguró que es necesario imponer multas costosas.
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La postal de los sábados a la noche en la zona céntrica se repite cada fin de semana: decenas, cientos de automóviles y motos son estacionados en inmediaciones de restaurantes y boliches. La cultura del “conductor designado” no está presente y todos beben. Por eso, ante los controles de alcoholemia, hay cada vez más secuestros y multas.
Todo el mundo sale en vehículo, en una ciudad donde las distancias son cortas, pero donde el transporte público prácticamente no circula, y cuando se ve un colectivo de la línea urbana generalmente pasa vacío.
Durante el fin de semana pasado hubo diez casos de conductores a los que el test de alcoholemia les dio positivo. En cada caso, retuvieron el rodado, sus llaves y el carnet de conducir y derivaron las actuaciones al Juzgado de Faltas, para que imponga las multas correspondientes.
Hubo al menos dos que podrían haber terminado en tragedia: un Volkswagen Gol conducido por un hombre con alta graduación de alcohol en sangre y con el carnet vencido hace tres años chocó contra un Toyota Corolla en el que circulaba una familia, con dos menores de edad. Tres personas resultaron con lesiones. Por otra parte, un Nissan March cuyo conductor también manejaba alcoholizado chocó contra un palo borracho de Boulevard Moreno al 200; llevaba tres acompañantes, de los cuales uno resultó golpeado pero no quiso asistencia médica.
El riesgo de una tragedia
El Juez de Faltas Fabián Rodríguez recibió las actuaciones y se manifestó sorprendido por la cantidad de alcoholemias positiva, a pesar de que en la zona en la que vive –tiene domicilio en Capital Federal- son frecuentes los operativos que arrojan resultados positivos.
En diálogo con La Opinión, Rodríguez señaló que “en general (los resultados) son arriba de 1,5 gramos” de alcohol en sangre. Según la ley de tránsito vigente, el límite legal es de 0,5 para conducir automóviles y 0,2 gramos/litro para las motos.
“Realmente, uno ve que afortunadamente hay menos accidentes de lo que podría haber en relación al grado de alcoholemia que se registra. En auto, y más aún en moto, conducir con alcohol es una barbaridad”, señaló el abogado.
En ese sentido, recordó que conducir tras consumir alcohol por encima de lo permitido “se puede convertir en una tragedia”. Si este fin de semana hubo dos choques en los que no hubo que lamentar víctimas, no hay que olvidar que hace un mes murió un joven de 27 años que iba como acompañante en una moto que fue embestida por un auto conducido por un profesor de matemáticas que volvía de una fiesta y que huyó del lugar tras el hecho.
“Por suerte están los controles en la zona céntrica, esperemos que no decaigan”, dijo Rodríguez en relación a la tarea que lleva adelante la Dirección de Seguridad, Tránsito y Nocturnidad que conduce Ángel Burgos.
Directo al bolsillo
Rodríguez explicó que las multas por conducir con una cantidad de alcohol en sangre superior a la permitida asciende a 17 mil pesos, a lo que se suma la inhabilitación para manejar, que puede variar, de acuerdo a la gravedad del caso, entre tres y seis meses.
“El procedimiento a la brevedad es el pago voluntario, del 50 por ciento, es decir 8500 pesos. Hay un plazo para que el infractor presente algún descargo”, indicó el Juez de Faltas.
En general, el descargo nunca aparece, ya que el aparato con el que se mide la cantidad de alcohol en sangre es homologado, oficial y no miente: quien consumió bebidas alcohólicas y salió al volante, no tendrá escapatoria si le toca soplar la pipeta.
“En Capital, las multas son por arriba de los 30 mil pesos”, dijo el Juez de Faltas y destacó: “La mejor manera de revertir estas situaciones, es tocando el bolsillo”.
En ese sentido, consideró que “el asunto es que sientan” porque si no hay una afectación que pese, el infractor no considera la real dimensión del hecho. “Es una situación muy grave, puede conllevar muertes”, advirtió Rodríguez.
En el área de Inspección, el equipo de Burgos considera prioritario “trabajar sobre un cambio cultural”, por lo que además de los controles exhaustivos planifican campañas sobre el uso del casco, el consumo de alcohol al volante, el uso del cinturón de seguridad y del teléfono mientras se maneja, “todo acompañado por charlas de concientización y entrega de folletería”, aseguraron.
