Las cámaras de seguridad permitieron esclarecer el robo a una farmacia
El asalto se produjo la semana pasada en el comercio ubicado en 11 de Septiembre 1500. Dos delincuentes amenazaron a los propietarios con una pistola réplica de un arma de fuego y se llevaron la caja registradora. Las cámaras permitieron reconstruir la huida. Dos allanamientos permitieron recuperar elementos y detener a uno de los ladrones.
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El robo a la farmacia Liliana Martínez, ubicada en 11 de Septiembre al 1500, fue esclarecido gracias a que las imágenes de las cámaras de seguridad del local y las ubicadas en la vía pública permitieron reconstruir el trayecto que hicieron los delincuentes tras el violento asalto.
El hecho se produjo el lunes 15, pasadas las 20.00, cuando el comercio estaba a punto de cerrar. En el local se encontraban la titular farmacéutica, su esposo y una empleada, que fueron intimidados por los dos jóvenes con un arma que, luego se supo, era una réplica de una pistola.
“Le hicieron tirar al piso a la empleada apuntándole con un revólver y ella salió corriendo a través de un mueble, apuntaron y no llegaron a tirar porque el mueble se les interpuso y agarraron la caja. No ocurrió nada gracias a Dios. No estaban drogados, se los veía muy tranquilos”, contó Hugo Navines, esposo de la profesional propietaria del comercio.
Para las víctimas, el robo pudo haber sido una situación “premeditada por el horario, justo al cerrar cuando anda menos gente”. No es la primera vez que sufren un hecho de estas características, ya les habían robado varias veces, “computadoras y dinero”, contaron.
Las cámaras de seguridad registraron cuando los delincuentes ingresaron a la farmacia y cuando se retiraron con la caja registradora, que no contenía mucho dinero pero estaba registrada por AFIP.
Con los datos aportados por las cámaras, que permitieron conocer los rostros de los ladrones y reconstruir los pasos que dieron tras huir de la farmacia una vez cometido el robo, Fiscalía solicitó dos órdenes de allanamiento que fueron autorizadas por el Juzgado de Garantías.
Los procedimientos se desarrollaron en un domicilio de Miguel Porta al 1300, a tres cuadras del lugar donde se concretó el robo, y en Dávila al 1000. Como resultado, secuestraron una réplica de un arma de fuego y prendas que coinciden con la que vestían los delincuentes. Hubo un detenido, mayor de edad, que fue puesto a disposición de la Justicia.
