La visita más esperada
El santalucense Eduardo Díscoli continúa con su travesía de a caballo. Fue recibido en Roma por el Papa Benedicto XVI. El próximo 28 de Julio se cumplirán seis años de su partida.
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Desde que partió de tierras argentinas el 28 de Julio de 2001, Eduardo Díscoli vivió infinidades de experiencias dignas de ser contadas, pero a punto de cumplir seis años de su partida fue partícipe de uno de los momentos más emotivos y preponderantes de su viaje, al que no muchos seres humanos han podido llegar.
El santalucense llegó a Roma la semana pasada tras recorrer Francia y sobre el Arco de las Campanas, previo a ingresar a la plaza de San Pedro, tuvo el privilegio de encontrarse con el Papa Benedicto XVI quien estaba en camino para desarrollar una de sus misas habituales. Como es su costumbre, envuelto en una bandera Argentina Díscoli saludó al sumo pontífice quien descendió del papamóvil y caminó unos metros para encontrarse con él. A cambio le entregó tres crucifijos en reconocimiento a la travesía de a caballo que está realizando por diferentes rincones del mundo.
“Es la experiencia más impresionante de mi viaje”, dijo Díscoli emocionado y eufórico. “Avísenle a mis hijos que estos crucifijos son para ellos, que los guardaré y cuando tenga contacto con ellos se los entregaré”.
En su estadía en Roma también fue recibido por Monseñor Sandri en el Palacio Apostólico adonde fue acompañado por el Embajador Custer y participó de la recepción de la Embajada Argentina para celebrar la Revolución de Mayo.
En esa ciudad se encontró con un grupo de argentinos jugadores de polo con quienes iba a disputar algunos partidos. Estos mismos le facilitaron su estadía en el Club Polo de Roma en donde descansó junto a sus caballos Jerónimo, Chalchalero y Profeta, quienes son sus únicos acompañantes en este viaje por el mundo.
Entre tantos argentinos que lo recibieron se encontró con el Ministro Ismael Passaglia quien también había viajado a Italia. Allí charló y descubrió que Passaglia es oriundo de Paraíso, pueblo perteneciente al partido de Ramallo y que limita con Gobernador Castro. Ambos intercambiaron comentarios y anécdotas de la vida criolla porque si algo tienen en común Santa Lucía y Paraíso es que todavía guardan los principales rincones de su historia.
Con respecto a su regreso, ni el propio Díscoli pudo asegurar cuando volverá, pero algo quedó bien en claro, “Todavía me quedan unos cinco años”, exclamó. “Ahora recorreré lo que me falta de Europa y continuaré por Argelia, China, Marruecos, Alemania, Austria, Mongolia, la India, Rusia, Egipto, Israel y Túnez”.
“Mándele un saludo grande a mi hijo Juan Ignacio con quien no he podido tener contacto en los últimos quince días, parece mentira pero aquí no hay cyber y para mandarle un e-mail se me complica”, dijo el santalucence.
