La violencia viaja sin escalas directo al Hospital
Médicos y enfermeras del Hospital Emilio Ruffa denunciaron que es cada vez más difícil prestar servicios en la Guardia. Una increíble ola de robos y violencia que se genera en el sector y hasta en el interior del propio centro asistencial pone en riesgo el normal desempeño de los profesionales. Caraballo aseguró que intentaron apuñalar a un médico.
No es nueva la problemática pero sí es preocupante el aumento gradual que ha tenido con el paso del tiempo, y hoy en día tanto la Guardia como el propio interior del Hospital Municipal se han transformado en el cuadrilátero perfecto para que los mismos grupos o bandas que se agredieron antes se encuentren y diriman sus diferencias en el propio nosocomio.
Los hechos de violencia que vienen ocurriendo en la Guardia preocupan a los trabajadores y a los funcionarios del área, que buscan a su vez garantizar las condiciones de seguridad e higiene de quienes desempeñan sus tareas en áreas donde reciben pacientes que llegan en algunos casos desbordados. El fin de semana se registró un incidente particular protagonizado por varios pacientes que habían ingresado tras protagonizar una pelea generalizada.
“Venimos preocupados desde hace mucho tiempo por la violencia que se está padeciendo, especialmente en la zona de la Guardia”, indicó uno de los profesionales a los que le tocó ser testigo de lo ocurrido en la madrugada de domingo.
“Está sucediendo frecuentemente y la agresividad va en aumento. Les han pegado a enfermeras y han escupido a los médicos. Cada vez vemos más gente que llega alcoholizada o drogada, que ingresan al hospital y generan estos hechos de violencia”, señaló.
Además, agregó: “Cada vez que nos reunimos para hacer algún informe pensamos qué podemos hacer, qué podemos armar para resguardar la salud nuestra, la de los pacientes, y los bienes que tenemos en custodia”.
El Dr. Caraballo, titular del área de Salud de la Municipalidad, también expresó su preocupación y aseguró que ya no alcanzan las medidas que se tomaron en otras oportunidades porque la cuestión va en aumento. “La verdad que los médicos y enfermeras que trabajaron el sábado a la noche estuvieron en la trinchera. Y no es la solución poner policías, si sólo con pensar que eran más de diez las personas que se agredieron… ¿cuántos policías necesitas para custodiar el lugar? No se los para con nada”.
Sobres estas cuestiones y otras que se vienen dando a lo largo de los últimos meses, las autoridades del Ejecutivo y de seguridad se reunieron ayer para delinear los pasos a seguir. El viernes se producirá un encuentro con los médicos y allí se conocerán las medidas que se acordarán para resguardar la tarea que los profesionales efectúan en el Hospital.
Madrugada violenta
Hace ya un tiempo que se habían tomado medidas para evitar el ataque que sufrían las ambulancias cada vez que concurrían a los barrios más violentos. En varias ocasiones los médicos y ambulancieros fueron apedreados y agredidos. Después se fueron sucediendo los hechos de inseguridad en el propio Hospital con robos de bicicletas y motos.
Últimamente recrudecieron los ilícitos en el interior, algo por demás de particular ya que no eran común hasta hace unos meses. Tanto los médicos, como las enfermeras y los familiares que permanecían en horas de la noche fueron víctimas de estos episodios.
A los profesionales por ejemplo, les fueron sustraídos sus elementos personales cuando hace pocas semanas operaban a una mujer que había sido apuñalada en la vía pública. A pesar de las denuncias y los datos aportados jamás se avanzó en la investigación y el hecho quedó impune.
El tema de las discusiones y peleas en la propia Guardia eran comunes y hasta habían obligado a poner custodia policial que mediara ante cada episodio. Ahora se extralimitaron todas las medidas y en la madrugada del sábado, sólo por destacar uno de los tantos días en que se producen incidentes, se produjo un hecho sumamente grave.
Aconteció alrededor de las seis de la mañana cuando se enfrentaron en el lugar un grupo de jóvenes que ya habían sido protagonistas de una gresca en la vía pública.
El servicio 107 trasladó a la Guardia a una persona que había sido herida en esa reyerta con un corte en el pecho, pero al arribar al lugar se encontraron allí los mismos que se habían peleado en el centro. Había tres jóvenes con diversos cortes en el cuerpo.
Allí se enfrentaron nuevamente, con el agregado de que eran muchos más y la situación se tornó incontrolable. Médicos y enfermeras tuvieron que intervenir para evitar que la gresca pasara a mayores pero allí recibieron golpes e insultos y hasta casi apuñalan a uno de ellos.
Mucho más grave fue lo que aconteció momentos antes en el centro de la ciudad. Según contaron algunos testigos se enfrentaron distintos grupos que salían de los boliches bailables que rodean a la plaza Belgrano. La mayoría estaban armados y sumamente agresivos, a tal punto que en total fueron siete los heridos de arma blanca que quedaron como resultados de la pelea.
Este tipo de incidentes no son nuevos, y tanto la plaza como la propia peatonal son prácticamente intransitables desde las dos de la mañana en adelante. Lo más preocupante del caso es que testigos de lo acontecido denunciaron que no existe control de nocturnidad alguno y que tanto el personal de Control y Defensa Civil como la Policía brillan por su ausencia.

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