La salida de Cuello: cuestiones metodológicas, políticas y una “rubia debilidad”
El Director de Personal fue expulsado del Gobierno la semana pasada. Su pertenencia al grupo de Javier Silva fue señalada por propios y ajenos como parte de la decisión. La versión oficial es que Cheyllada quiere renovar el perfil del área. Cerca de Cuello, cuentan la historia de unas 50 horas extras regaladas y el affaire confirmado a La Opinión por al menos cuatro funcionarios de peso en el gabinete de Guacone.
:format(webp):quality(40)/https://opinionsemanariocdn.eleco.com.ar/media/2020/08/cuello_1_800x600_0.jpg)
Fue primicia de La Opinión en su web el jueves al mediodía: Raúl Cuello ya no es Director de Personal. El Gobierno municipal decidió prescindir de sus servicios y separarlo del cargo que había asumido en agosto del año pasado, luego de la victoria de Javier Silva en la puja interna que mantenía con Daniel Porta y Juan Kasta, quienes coordinaban el área.
El Secretario de Gobierno Raúl Cheyllada aseguró que la salida de Cuello obedece a cuestiones “metodológicas” y que su plan es darle “mayor visibilidad” al área, que quedará bajo su intervención directa, en interrelación con la Secretaría de Economía de Roberto Borgo.
Esa es la versión oficial, sostenida además por algo que no dicen: los errores en las liquidaciones de los últimos meses fueron horrorosos. Desde ganancias descontados a empleados que ganan 6 mil pesos, a descuentos no correspondientes a concejales, pasando por la falta de pago a ciertos agentes, entre otras múltiples “situaciones” que rayan la irregularidad.
Si bien aún no está decidido, en las oficinas de Roberto Borgo analizan la posibilidad de iniciar un sumario contra Cuello, que después de todo era un Director político proveniente de la planta permanente.
De la misma manera, piensan reactivar la investigación sobre Marcelo Bisi, empleado temporario con cargo de Director y sospechado de haber metido mano en el Rafam para aumentarse a sí mismo el sueldo, algo que él desmintió acusando que le “hicieron una cama”.
Bisi no sólo siguió trabajando en la Municipalidad sino que además obtuvo el favor de Silva y Cuello, quienes lo ubicaron en un lugar de privilegio en Personal, donde también recaló su esposa, nombrada como empleada a través de un decreto.
En el Gobierno analizan además otros 40 empleados nuevos, que podrían achacárselos a lo que dentro del gabinete ya denominaron el “Círculo del Terror”. Mientras tanto, Bisi quedó “arrinconado” en tareas técnicas y su esposa pidió el pase al Juzgado de Faltas. Por las dudas.
“En el fondo, el responsable de todo es Cuello. No tenía escritorio, deambulaba por los pasillos, siempre en la rosca, como Silva”, sostuvo ante La Opinión un funcionario que se siente victorioso con la caída de los integrantes del “círculo”.
Los que más fuerza hicieron en la campaña en la que la lista encabezada por Dalmy Butti salió quinto, apuntan contra este grupo por su falta de colaboración y sienten que llegó la hora de cobrárselo.
“No hay tiempo para nada, los concejales piden movimientos urgentes y uno de ellos es sanear el gabinete, hacer pagar al que no cumple”, graficó uno de los consultados del grupo que se quedó con el poder.
La rubia debilidad
Del lado de Cuello, la versión es otra y apunta a una situación puntual, cuya existencia le fue revelada a La Opinión por cuatro funcionarios del gabinete, quienes en estricto off reconocieron que esto que sigue a continuación fue parte del asunto.
La protagonista es una empleada municipal que supo ocupar los sillones más mullidos del Palacio y que luego fue trasladada de dependencia tras un episodio que muchos conocen pero que este semanario prefirió no contar porque se trata de temas de absoluta índole personal.
En su muro de Facebook, el expulsado Raúl Cuello la llamó “la Rubia Debilidad”. En su entorno cuentan que todo comenzó hace unas dos o tres semanas, cuando la empleada en cuestión fue enviada al Hospital, con la promesa de unas 50 horas extras que le pagarían “de regalo”, por el traslado, con una Jefatura incluida.
Sin embargo, el tema ya se debatía dos meses atrás. Antes de que Cuello se vaya a Mar del Plata de vacaciones, le habrían pedido que le asigne una suma mayor al salario de “la rubia”. Habría sido el propio Intendente el que dijo que no. Sin embargo, insistieron. Apuntan a un Secretario y un Director, ambos herederos de “Las Divinas” y con propia percepción de ello frente al espejo.
“Habían arreglado que había que darle hasta dos lucas”, confesó ante La Opinión alguien que estuvo cerca de la operatoria. Un buen día, llegó el paquete de horas extras que la incluía. No habían firmado el pase y ya le entregaban 50 horas extras provenientes del Hospital.
Nadie sabía bien cómo era el tema. Al parecer, ni el propio Guacone. “El Negro tenía que pagar y callarse la boca, él no decide en estas cosas”, dijo uno de los que mayor influencia tiene sobre el Intendente. “Se quejan por 50 horitas, cuando ellos metieron no sé cuánta gente”, justificó otro de los que amasan el guaconismo.
Mientras tanto, de reducir lo que este semanario publica en páginas 2 y 3, nada. No sólo no redujeron por ejemplo las horas extras, sino que hasta habrían aumentado un 50 por ciento en el último trimestre, algo que habría generado las quejas de Cuello, responsable de Personal al fin, hasta la semana pasada.
“Sabíamos que iban a venir contra nosotros. Cayó Javier, caeríamos todos”, reconoció uno de los integrantes de lo que en el gabinete denominan “el círculo del terror”. En el barrio, cualquiera diría que el muerto se asusta del degollado.
