Sra. Lili: escuché con atención la nota que realizó a un efectivo policial encadenado, y vi también su asombro de no saber las cosas que pasan siendo policía. Quienes lo hacemos de vocación hemos padecido muchas cosas. Como usted dice, jamás se tiene hora de un refrigerio. A lo largo del servicio he comido arriba de un patrullero enésimas veces, o en deshoras, tipo 4.00 de la tarde o 5.00 de la madrugada. Siempre dije: comer es un accidente en el servicio, en virtud de lo que estoy contando. Es difícil explicar al ciudadano común qué es ser policía, donde no existen horarios a terminar jornadas, donde no se puede planificar una salida con tu familia, al igual que las vacaciones: yo, como tantos que cumplimos 30 años en la repartición, sabemos. Siempre fuimos el último orejón del tarro. No tenemos sindicato que nos respalde aunque se diga que todo trabajador debe tenerlo. Somos trabajadores señora, donde ponemos en juego lo más importante, que es la vida. Hay tanto para hablar que no le alcanzaría su programa.
Adalberto Rubén León
Comisario Inspector, Retiro activo 12484487
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