La policía niega apremios contra Javier Fernández
Una trifulca entre vecinos, con tiroteo incluido, terminó con denuncias cruzadas contra la policía. Uno de los detenidos fue internado en el Hospital por la golpiza que, dice su familia, le proporcionaron dos agentes en la Comisaría. Pero el titular de la dependencia niega este hecho y asegura que estas personas lesionaron a dos efectivos durante la detención. Ahora, se suma una denuncia por amenazas. Uno de los involucrados es Gabriel Benítez, el militante del MTD Evita de San Pedro, acusado de varias irregularidades en el manejo de planes sociales y alimentos para comedores barriales.
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El jueves a la noche, alrededor de las 23 horas, las autoridades recibieron el aviso de una pelea que se estaba desarrollando en una casa, ubicada en el número 2447 de la calle Almafuerte.
Allí un grupo de cinco personas atacó la vivienda en la que se encontraba un joven con antecedentes penales, Carlos Pérez, acompañado por su pareja Cecilia, que está embarazada.
La pelea terminó con un solo detenido, otro que escapó llevándose las esposas de un policía, y una serie de confusos relatos en los que cada parte intenta explicar lo ocurrido.
Algunos vecinos que fueron testigos de lo ocurrido, confirmaron que no es la primera vez que estos grupos se enfrentan, y que incluso esa misma noche habían sido vistos algunos “fumando porros” en la vereda. Después, el grupo formado por tres hombres y dos mujeres, comenzó a golpear las paredes y puertas de la vivienda utilizando incluso un martillo o maza, hasta que rompieron una abertura y entraron. En el interior, golpearon con una botella a Pérez en la cabeza y a su mujer embarazada.
Cuando los oficiales arribaron, se generaron disparos. Los mismos vecinos dijeron que fueron cinco detonaciones, pero dicen que los protagonistas del disturbio no estaban armados por lo que se supone que fueron los agentes los que dispararon. El incidente continuó al resistirse los jóvenes a ser detenidos y por eso finalmente, la causa se caratuló como violación de domicilio, lesiones, atentado y resistencia a la autoridad.
Apremio ilegal en la Comisaría
Las personas involucradas en la gresca forman parte de una familia muy mencionada en las páginas policiales de los últimos años. Se trata de los hermanos Fernández, Javier y Claudio, éste último apodado “Chuchi”, quienes estaban acompañados en esta oportunidad por una joven de nombre Romina Gamarra y un popular militante político, Gabriel Benítez. Este último joven, conocido no sólo por su militancia en el Movimiento MTD Evita, sino también por variadas denuncias que hicieron en diferentes oportunidades beneficiarios del Plan Jefes y Jefas –dijeron que Benítez les “cobraba” diez pesos mensuales por haberles tramitado el plan- e integrantes de comedores barriales que lo acusaron de no entregar mercadería que les correspondía. Para completar, lo sindican como una especie de “protegido” del municipio porque a fuerza de piquete ha obtenido diferentes beneficios.
Según los testigos, todos ellos estaban esa noche en el lugar de los hechos, aunque Benítez dijo después que se fue antes de que sucedieran las agresiones.
El único que fue detenido, Javier Fernández, sumó una nueva denuncia al día siguiente porque según dijo su esposa, la policía lo golpeó salvajemente una vez dentro de la Comisaría. “Lo mataron a palos, llegó escupiendo sangre con la espalda pateada, la boca lastimada. Lo agarraron cinco policías en el calabozo y lo molieron a palos. No lo estoy defendiendo, pero que digan por qué lo golpearon, porque ellos no tienen derecho a golpear a una persona así sólo porque le tienen bronca”, dijo Fernanda, a los medios.
Sin embargo, el Capitán Jorge Romano desmintió semejante situación. “No voy a hacer declaraciones, la Justicia tiene que resolver en este tipo de situaciones”, dijo a este medio, recordando que por la gresca del jueves dos agentes también resultaron con lesiones leves.
Además, la madre de Carlos Pérez asentó con posterioridad otra acusación. La mujer, María Donaires, comentó haber sido amenazada por la familia Fernández después de los daños y golpes que sufrieron en su vivienda.
Las versiones del enfrentamiento que estas dos familias tienen son al menos dos. Por el lado de Pérez, su madre dijo que el problema se suscitó cuando su hijo intentó dejar la droga y de alguna manera, desvincularse de quienes hasta ese momento serían sus amigos.
Pero los hermanos Fernández explicaron que el verdadero motivo es económico, porque ellos le habían entregado un cheque a Pérez y eso es lo que reclamaban al atacar la vivienda.
