La Oficina Animal no tiene responsable hasta nuevo aviso
La profesional que fue designada cuando el Concejo Deliberante sancionó la ordenanza de control de la población canina presentó su dimisión tras recibir una oferta laboral superadora. El domingo 20 hay desfile organizado por proteccionistas junto a la Municipalidad.
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La veterinaria Marina Farías, titular de la denominada “Oficina Animal”, renunció esta semana a su cargo en el Estado local. Responsable de un “Departamento Canino” creado tras la sanción de una ordenanza que creó un programa de control de la población perruna, Farías presentó su dimisión al secretario de Salud, Guillermo Sancho.
“Todavía no tenemos definiciones, se resolverá estos días seguramente”, informó esta semana el titular de Salud respecto de quién reemplazará a la nuera de la presidenta del Concejo Deliberante, Mónica Otero, quien dejó al cargo porque recibió una propuesta de trabajo superadora.
Del departamento canino al Pasteur
Según trascendió en el gobierno, Farías renunció porque recibió una oferta laboral superadora a la del Municipio, que sería en el Instituto de Zoonosis Luis Pasteur, que depende del Ministerio de Salud del gobierno porteño.
A nivel local, había sido contratada con la máxima categoría posible, Jefa de Departamento, apenas sancionada la ordenanza que creó el cargo en el que fue designada.
Su contratación como empleada municipal de primera categoría fue blanco de críticas políticas y entre los propios trabajadores del Estado local, sobre todo porque el hecho de que sea nuera de la ahora presidenta del Concejo
Deliberante, Mónica Otero, podría haberle significado algún tipo de privilegio, más allá de sus lauros profesionales.
Una ordenanza difícil de cumplir
La norma que creó el programa de control de la población canina fue sancionada en octubre de 2016, con una gran cantidad de obligaciones para el Estado respecto del abordaje de la problemática y la creación de la oficina en la que fue designada Farías.
Uno de los principales puntos para la creación de la Oficina Animal fue el programa de castración gratuita. Para llevarlo adelante, anunciaron convenios con la Municipalidad de Vicente López, que todavía no se pusieron en marcha.
La norma prevé “alojamiento temporal de los caninos bajo la tutela del Municipio y permitiendo la colaboración plena de las Asociaciones de Animales locales, cumplimentando siempre la adecuada provisión de alimentos, vivienda, contención, atención de salud y buen trato durante la estadía temporal del canino, velando por su bienestar”.
En el área contrataron a Cecilia Tarsetti, reconocida proteccionista, y Farías tomó posición en la disputa interna entre organizaciones que llevan adelante tareas similares, al punto de que había advertido su descontento cuando el gobierno acordó trabajo en conjunto con Apama.
El domingo pasado, tras presentar la renuncia, Farías participó de una jornada de castración organizada por la asociación proteccionista Refugio San Pedro, de la que forma parte Tarsetti.
Una fiesta a contramano de la ley
Durante la última sesión, el Concejo Deliberante aprobó por unanimidad una propuesta del bloque Cambiemos para declarar de interés municipal una actividad que iba a desarrollarse el Día del Animal y que, por el mal clima, fue pospuesta para el 20 de mayo próximo.
Se trata de un “desfile canino” organizado “a total beneficio de Refugio San Pedro”, que tendrá lugar en el Paseo Público ese domingo, entre las 11. 00 y las 18.00, con un concurso cuya inscripción cuesta 50 pesos.
La actividad, que fue difundida oficialmente por la Municipalidad y cuenta con el auspicio de una marca de alimentos para mascotas, fue autorizada “en el marco de colaboración que viene prestando el Municipio de San Pedro, al proyecto de mantenimiento y reestructuración del predio Refugio San Pedro, donde en la actualidad, se encuentran alojados 150 perros”, según el texto.
El evento recibió el unánime aval del Concejo Deliberante a pesar de que desde 2004 está prohibido el ingreso con animales al Paseo Público por imperio de la ordenanza 5442.
Tras la declaración de interés municipal, La Opinión advirtió la incompatibilidad manifiesta a los concejales. Desde el oficialismo hubo quien dijo que van a proponer derogar la ordenanza vigente –cosa que antes del evento no hicieron, por lo tanto sigue firme– y hasta refirieron que sabían acerca de la prohibición pero que “si no, no se puede hacer nada”, como si pudieran elegir qué normas respetar y cuáles no. Desde la oposición, hubo quienes coincidieron con ese criterio y otros que recién se enteraban de la prohibición.
En la conversación hubo lugar para el recuerdo, una vez más, de una famosa frase que pronunció Sergio Rosa en una sesión para criticar a Guacone: “El Municipio no es un almacén de barrio”. Se refería a cosas como esta.
