La obra de Santa Lucía sigue demorada
El Gobierno bonaerense tiene todo listo para la última etapa de la instalación de los caños que llevarán a esa localidad el servicio de gas natural. Sin embargo, el lugar donde fue emplazada la planta de distribución está cerrado con candado porque el Municipio no cumplió con lo que le prometió a los dueños. Hay 500 mil pesos que esperan para ser ejecutados en la obra.
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En mayo pasado, el Secretario de Servicios Públicos del Gobierno provincial, Franco La Porta, estuvo en San Pedro para recorrer las tres plantas que construía la empresa Bagsa para la extensión a las localidades de Santa Lucía y Doyle, que estaban en su última etapa. La semana pasada, el funcionario anunció que estaba todo listo para la instalación de los caños pero algo pasó.
El concejal Américo Quintana, que responde en términos políticos a La Porta, se reunió con él y recibió la buena noticia. Luego, el funcionario del Gobierno de Daniel Scioli lo contactó con Víctor Haure, vicepresidente de Bagsa, quien lo puso al tanto sobre la actualidad de la obra.
Quintana había ido a La Plata para una reunión que mantuvieron representantes de Coopser con La Porta. En ese marco, se quedó en la oficina de Servicios Públicos para reunirse más tarde con Haure.
El segundo de Bagsa le confirmó que está a disposición medio millón de pesos para la instalación de la cañería que unirá la planta ubicada sobre el acceso, en Pueblo Doyle, con la localidad de Santa Lucía.
Se trata de 1.400 metros de caños cuyo plazo de obra es de aproximadamente una semana y que permitirá avanzar con el tramo final, el paso de la cañería por el frente de los hogares santalucenses.
Sin embargo, hay demoras. “Haure me dijo que hay un retraso”, señaló Quintana a La Opinión, al tiempo que explicó que esos 1.400 metros de caños corresponden a “900 metros de ruta y 500 metros hacia adentro del pueblo” para que “después empiece el tema manzana por manzana”.
“El jueves me vine confiado con que estaba la obra y Víctor (Haure) me llama que había un problema, de un compromiso del intendente”, dijo el concejal y aseguró que “las puertas de donde está la planta reductora tiene un candado” que puso el dueño del terreno.
“Guacone se comprometió con los dueños del terreno en hacerles una obra y no cumplió”, señaló Quintana. El “compromiso” del Intendente tendría que ver con la construcción de un cerco y con la instalación de cuatro bocas de gas, ya que los propietarios tendrían intenciones de subdividir el predio.
Bagsa construyó tres plantas reductoras que permitirán la distribución del fluido gaseoso. Una está sobre la ruta, para la conexión con el gasoducto principal; la segunda está en Doyle, para la reducción de alta a media presión; y la tercera, de media a baja presión, dentro de Santa Lucía.
“Son obras que anunció en su momento el exgobernador Armendáriz, en la década del 80, a partir de ahí hubo siempre anuncios pero nunca concreción. Afortunadamante, el Gobernador Daniel Scioli echó manos a la realización concreta y hoy podemos contar con estas tres plantas”, había señalado La Porta cuando las recorrió.
El propio Intendente Guacone se había puesto al frente de los reclamos santalucenses por el gas y peregrinó a varias oficinas del Gobierno provincial por el tema. Sin embargo, en medio de la crisis, el incumplimiento del compromiso que señaló Quintana contribuyó a las demoras, a pesar de que el dinero ya está disponible.
