La “niña poseída” viajó a ver al padre Barrera y tiene que seguir un tratamiento psiquiátrico
El sacerdote exorcista que vive en Uruguay recibió a Milagros, la chica de 12 años cuya familia sostiene que fue “poseída por un demonio” tras presenciar una sesión del Juego de la Copa. El psiquiatra que la atendió en los consultorios de Osprera prescribió tratamiento neurológico y psiquiátrico. En el Hospital, el Jefe de Psiquiatría se enteró que la paciente estuvo en la Guardia a través de los medios.
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El jueves pasado, la familia de Milagros, la “niña poseída”, viajó a Uruguay gracias a la donación de un reconocido empresario local, para someter a la chica de 12 años a sesiones de exorcismo por parte del sacerdote Fabián Barrera, quien semanas atrás había oficiado una misa en San Pedro y es famoso por sus dotes para “extirpar demonios”.
Como en “créase o no”, a la familia no le quedó otra que “creer o reventar” y tras la consulta en la Guardia y la visita a un psiquiatra en los consultorios de Osprera, decidieron concurrir al sitio donde atiende Barrera en Montevideo, que los hospedó allí y esa misma noche comenzó la tarea.
Sus familiares sólo dijeron que atravesaron una situación difícil y que les tocó ver cosas “increíbles” durante el proceso de “sanación”. El sacerdote, por su parte, decidió no ofrecer declaraciones a los medios mientras desarrollaba su tarea de “liberación”, al tiempo que pidió “fervientes oraciones” para Milagros.
Créase o no, las condiciones fueron esas. Por supuesto, hay un discurso construido en torno a la problemática mística y hay quien considera necesario atenderlo. Lo real, lo imaginario y lo simbólico confluyen en quien construye realidad y la representa, la relata.
No hay forma de hacer una crisis psicótica con delirio cuasi místico si no hay algún tipo de contacto con discursos de esas características; la familia maneja un discurso místico sobre el que analizan el fenómeno”, analizó un profesional de la salud, que prefirió mantener el anonimato luego de comparar la situación con la aparición de la Virgen de San Nicolás: “Todo cierra si hay fe en ello”, sostuvo.
Neurología y Psiquiatría
Milagros fue atendida por el médico psiquiatra Facundo Sánchez en los consultorios de Osprera, luego de pasar por la Guardia de Pediatría del Hospital. El profesional que la asistió aseguró que “esto es algo que no es muy común” y prefirió no meterse en las cuestiones relacionadas con “fenómenos paranormales, religiosos y ese tipo de creencias”, ya que no se considera “idóneo” en la materia.
Desde la ciencia de la salud, entonces, dijo que lo que debe hacerse “es descartar que haya un fenómeno neurológico en principio o algún componente psiquiátrico, mediante estudios complementarios y eventualmente con entrevistas para ver si hay algún componente puramente psiquiátrico”.
“Hay un abanico de posibilidades que uno debe abordar con un equipo interdisciplinario”, indicó el médico, que derivó a Milagos para que la vea “un psiquiatra infantojuvenil y un neurólogo infantil también”.
“Si es algo exclusivamente psiquiátrico, que puede llegar a presentarse como un cuadro psiquiátrico, uno debe prescribir un tratamiento médico, farmacológico, e ir viendo la evolución día a día, semana a semana, porque es algo que se presenta de forma permanente y constante”, explicó y se refirió al caso como un cuadro de “crisis de excitación psicomotriz”.
Qué hizo el Estado
La primera atención tras el brote psicótico que sufrió Milagros fue en la Guardia de Pediatría del Hospital, donde permaneció seis horas, de acuerdo a lo informado por el Dr. Sergio Pellegrino, Jefe de Psiquiatría de la salud pública sampedrina.
“Yo no la vi en ningún momento a la menor, ni ninguno del equipo del Hospital”, señaló el médico, quien explicó que por lo general su intervención sucede luego de que en la Guardia reciben al paciente, para evaluar la sintomatología y continuar, si es necesario, con un tratamiento.
“Yo no sé si han consultado a algún otro profesional, a mí no me han consultado y a la psicóloga del Hospital tampoco”, reforzó y señaló: “Puede ser que haya estado (en el Hospital), pero yo no me enteré. Me enteré por los medios”.
“Tengo entendido que la familia no quiere un tratamiento psiquiátrico”, dijo Pellegrino. La Subsecretaría de Salud, la Secretaría de Desarrollo Humano y de Gobierno se pusieron a disposición de la familia.
