La muerte de un niño en un accidente enlutó a la comunidad
El viernes por la mañana, a la edad de un año y siete meses, Tiziano Nicolás Montenegro murió tras ser arrollado por un camión en la esquina de Colón y Thorne. El chofer está imputado por homicidio culposo y todo indica que fue un trágico accidente. El dolor de dos familias ante un hecho irreparable.
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Todo sucedió muy rápido. Tan rápido que prácticamente nadie vio el momento en que ese niño, de un año y siete meses, quedó atrapado bajo la rueda de un camión en la esquina de Colón y Thorne, afuera de un almacén donde el propietario de la empresa distribuidora de bebidas “La Yeya” había llegado por un pedido.
Habían pasado minutos de las 10.00 de la mañana cuando todo el barrio se agolpó en la trágica esquina.
Tiziano Nicolás Montenegro Mercado había ido a ese almacén junto a una persona que suele tenerlo a su cuidado. Allí acostumbraba a jugar con los chicos del barrio. “El camión estaba dejando mercadería, la propietaria de la despensa es la madre del chiquito”, señaló el Fiscal Hernán Granda.
La crónica de los hechos, reconstruida a partir de retazos que buscan encontrarse para dar una explicación a un hecho inexplicable, señala que el chofer del camión salió del negocio y subió a su Chevrolet de reparto, estacionado en la esquina. Allí dio marcha atrás para retomar la calle y avanzar. No vio al niño que estaba en la zona de la rueda izquierda delantera, bajo la cabina del vehículo, y tal como indicó el médico forense, “lo aplastó”.
“Es un nene que sufrió un aplastamiento, es dramático realmente, una fatalidad. Habrá que ver por qué el nene estaba en donde estaba”, dijo José Dubini en la escena del accidente, donde trabajó junto a personal de la policía científica, Fiscalía y Desarrollo Humano, que se hizo presente para contener a la familia del niño.
La instructora judicial de la UFI N° 8 llegó hasta el lugar para los informes periciales, sobre los que el Fiscal Hernán Granda labró actuaciones por “homicidio culposo”, tal la carátula del caso en el que fue imputado el conductor del transporte “La Yeya”, quien no quedó detenido puesto que se trata de un delito excarcelable sobre el que la Justicia debe evaluar su responsabilidad.
Las pericias consistieron en tomar detalles de las huellas del camión en la zona y pruebas mecánicas de las que se esperan los resultados. Además, al conductor se le tomaron muestras de sangre para descartar la ingesta de alcohol.
Los curiosos
La Radio no había terminado de relatar los pormenores del accidente desde el lugar de los hechos cuando una multitud llegó hasta allí. El cuerpo de Tiziano Montenegro yacía bajo una sábana blanca y la policía intentaba vallar la zona para realizar las pericias correspondientes.
La gran cantidad de gente que se apostó en proximidades al lugar del accidente llegó incluso a interrumpir las tareas periciales, por lo que hubo quejas del personal policial. “Acá no hay nada que ver”, les manifestaban a los curiosos, que siguieron llegando hasta que el cuerpo fue trasladado a la morgue.
Los gritos del público eran contra el chofer pero también contra los padres del pequeño, mientras ambas partes estaban sumidas en el dolor que produce la muerte.
“Sin culpar de ninguna manera a los padres, el mensaje al resto de la ciudadanía es por el cuidado de los chiquitos en la vía pública y en el hogar, porque cuando son de tan corta edad no pueden decidir nada y lo importante es cuidarlos al máximo”, reflexionó el Fiscal Granda.
