La mitad de las cámaras de seguridad no funciona
De catorce dispositivos distribuidos en la ciudad, sólo siete envían imágenes al Centro de Monitoreo, donde una sola persona por turno las observa. Planifican repararlas y sumar las de vecinos particulares que quieran hacerlo. Las dudas sobre el personal que tiene a su cargo tan delicada tarea.
:format(webp):quality(40)/https://opinionsemanariocdn.eleco.com.ar/media/2020/08/camara_800x600.jpg)
El reclamo de seguridad es un tema recurrente en la ciudad, sobre todo luego de la ola delictiva desatadas semanas atrás, que derivó en dos marchas para reclamar, diversas reuniones y anuncios relacionados al tema. En ese marco, las cámaras distribuidas en diversos puntos del casco urbano volvieron a ser tema de debate.
El nuevo Director de Seguridad, Tránsito y Nocturnidad Raúl Manchone recorrió la semana pasada el Centro de Monitoreo, que todavía funciona en el edificio de Salta y Arnaldo, a la espera de que finalice la obra del Polo de Seguridad que Guacone soñó construir frente a la Comisaría luego de visitar a Sergio Massa en Tigre.
Allí, el flamante funcionario se encontró con que de las catorce cámaras instaladas, sólo funcionan siete. Por ello mantuvo una reunión con el Director de Cómputos Marcelo Bisi, quien durante la gestión de Javier Silva en Gobierno tuvo a su cargo las cuestiones técnicas relacionadas con esos dispositivos.
El plan es reparar las que no funcionan y analizar la posibilidad de cambiar su conexión a la fibra óptica de la Coopser, lo que mejoraría en velocidad de señal y nitidez de la captación de imágenes, que hoy deja bastante que desear. Además, cada tormenta hace que haya que rezar para que no se desconecten.
El Gobierno procura que los vecinos que posean sistema de video particulares en el exterior de sus viviendas las incluyan en la red municipal, para que puedan sumarse y que haya más y mejor capacidad de monitoreo sobre lo que sucede en las calles.
Manchone pidió un informe sobre las alarmas vecinales para fomentar su uso entre los vecinos, aunque para ello debe solucionar algunas cuestiones relacionadas con la recepción cuando una víctima dispara esas alarmas, ya que el método actual es un tanto engorroso.
“Hay que implementar un programa de monitoreo, porque ahora es manual, salta un mensaje de texto, entonces hay que llamar y quiero que salga en la pantalla para saber el barrio rápidamente”, dijo Manchone a La Opinión.
Para que ese mecanismo funcione, deben mejorar el sistema de monitoreo, que hoy es pobre y poco efectivo. Si bien trabaja las 24 horas, hay apenas una persona por cada turno, y el policía que se supone que debe acompañar a los trabajadores municipales que hacen esa tarea sólo está hasta el mediodía.
“Una persona es poco para las 14 cámaras, buscaremos refuerzos”, confirmó el Director y aseguró: “A las cámaras las necesitamos para prevención”.
Manchone sabe que de nada sirve un centro de monitoreo con personal que ve las pantallas pero no mira lo que sucede. Se supone que deben estar alertas a todo lo que pasa frente suyo y cuando observe algo sospechoso alertar a la Policía o a Tránsito, según corresponda.
Sin embargo, no es algo que suceda como debería. El personal escaso que trabaja no es el mejor preparado para la tarea. Al menos eso analizan dentro del Gobierno, donde ya saben que al menos uno de ellos tiene por costumbre tomar mates en la escalinata del viejo correo en lugar de estar en su puesto de trabajo.
Para agregarle caos al tema, la cámara que está dentro de la sala de monitoreo tampoco funciona, por lo que no hay nadie que esté controlando lo que hacen los empleados, lo que comporta al menos dos preocupaciones: que duerma, no trabaje, no haga caso a lo que ve, por un lado; por otro, algo que ya alertaron varios vecinos, es que si nadie los controla es muy difícil depositar en ellos la confianza respecto de un tema tan sensible como la seguridad ciudadana.
El 0800
El servicio de recepción de llamadas telefónicas del Centro de Monitoreo, con el número 0800-555-7175, está operativo desde 2013, pero el Gobierno nunca se preocupó demasiado por instalarlo en la comunidad.
“Quiero que la gente lo use”, dijo Manchone y agregó que pretende “armar un libro de guardia, para que todo quede registrado: quién llamó, a quién llamaron, a quién derivaron la llamada, etc.”. Bastante elemental parece pero no se hace.
