La Justicia investiga si hubo delito en el intento de entrega de un bebé
La abuela de un recién nacido denunció la decisión de su hija de entregar el bebé a una pareja oriunda del conurbano. La Fiscalía intenta determinar si hubo delito de “tentativa de supresión de la identidad”. La familia que fue por el niño alegó tener documentación que respalda el inicio de un proceso legal de guarda. La Justicia resguardó al menor y analiza los libros del Hospital.
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Una mujer de 22 años dio a luz, cesárea mediante, a un bebé el lunes por la noche en el Hospital. Al día siguiente, su madre y abuela del recién nacido, denunció en la Fiscalía el intento de entrega del niño a una pareja de profesionales oriundos de Caseros, partido de Tres de Febrero, lo que desató una investigación judicial de relevancia.
No es la primera ni será la última vez que algo así sucede en un país donde las trabas para la adopción son enormes, donde el aborto sigue considerándose un delito atroz y en el que las ilusiones de las parejas que no pueden tener hijos tropiezan con la tentación que ofrecen las injusticias sociales que padecen mujeres para las que traer un hijo al mundo es una carga.
Esta joven había quedado encinta hace nueve meses por tercera vez. Por entonces tenía una pareja que ya no es la misma que tiene ahora. Según explicó la abuela del bebé, este último no estaba de acuerdo con la continuidad del embarazo. Así apareció este matrimonio –que tendría vínculos laborales relacionados a la medicina–, con ganas de hacerse cargo del bebé, para lo que habría colaborado en la manutención de la progenitora.
Durante la mañana del martes, cuando se iba a producir la entrega, la denuncia de la abuela desató la intervención de la Justicia, que ahora investiga si acaso hubo delito de tentativa de supresión de la identidad. La pareja alegó haber iniciado un trámite de guarda legal para adopción y asegura tener documentación que respalda sus dichos, con el asesoramiento de una abogada.
El Fiscal Marcelo Manso señaló a La Opinión que la investigación llevará su tiempo, puesto que hay una serie de documentación que analizar en profundidad para establecer si hubo intención de cambiar la identidad y si se preparaba un intercambio comercial ilegal.
De manera preventiva, la acción rápida de la Justicia fue identificar al bebé: tomaron huellas digitales, plantares y fotografías. Todo ello a fin de resguardar la identidad del menor. Además, y en ese mismo sentido, ordenaron la revisión de los libros del Hospital donde debería constar el nacimiento. De la misma manera, debería existir el certificado que expide la oficina del Registro Civil que funciona allí.
La abuela dijo a La Opinión que ella no estaba de acuerdo con la entrega, por eso hizo la denuncia y que se había enterado de todo anoche, cuando supo de la existencia de esta pareja y del acuerdo que tenía con su hija. Lo único que le había llamado la atención en estos nueve meses era “que andaba con plata”.
Esta pareja habría estado presente desde el primer momento del embarazo, aportando dinero, comida y ropa a la joven madre. Mientras el matrimonio habría asegurado estar “haciendo todo como corresponde”, una sospecha se cierne sobre ellos: el hombre habría manifestado que su intención era llevar al bebé e inscribirlo con su apellido tras la decisión de la progenitora de deshacerse del niño.
Anoche madre e hijo permanecían en el Hospital, donde hubo mucho movimiento durante toda la tarde. Por su parte, el matrimonio que prentendía la tenencia del niño fue derivado a la comisaría para ser notificados de la causa. En medio de un hermetismo policial y médico absoluto, La Opinión sólo pudo saber que había una investigación y que no estaba certificado que existiera un delito, puesto que aún no se había podido establecer cómo sucedieron los hechos que relata la abuela respecto al bebé.
También cauteloso, el Fiscal Manso indicó: “Estamos abocados a discernir si hubo delito”.
