• Portada
  • Lo último
  • Información General
  • Policiales
  • Deportes
  • Reporte Ciudadano
  • Política
  • Cultura y Espectáculos
  • Empleos
  • Servicios
  • Archivo de ediciones
  • Radio sin galera
  • Radio sin galera
  • Archivo de ediciones
La Opinión Semanario
  • Ads
    Información General

    La hora del equilibrio

    Todavía hay dudas sobre el reparto final de las bancas en el Concejo que nos dejó la elección del 28 de Junio. De todas maneras, la nueva composición del Deliberativo local promete modificaciones en la correlación de fuerzas políticas de San Pedro y un equilibrio que puede contribuir al debate o apenas desgastar aún más la débil figura del Intendente Interino.

    6 de julio de 2009 | 00:00
    La hora del equilibrio

    Los vaticinios y las expresiones de deseo previos a la elección daban lugar a pensar en la posibilidad de un Concejo Deliberante renovado de verdad, no sólo con nuevos nombres y figuras, sino también con nuevas fuerzas políticas que llevarían al recinto aires frescos a los debates y equilibraría las votaciones que el Ejecutivo venía ganando merced a su mayoría propia.
    El 10 de Diciembre empieza una nueva etapa en los destinos de la política local. Como siempre, esos destinos suelen estar más ligados a las vicisitudes de Palacio más que a las realidades territoriales propias de aquellos que caminan las calles a diario. De todas maneras, analizar esos destinos con arreglo al reparto de poder que dejan los resultados electorales del 28 de Junio pasado no es menor, ni mero juego analítico del cronista. Algunas cosas —pocas, pero significativas— pueden transformarse de aquí en más.
    En 2007, Barbieri asumió su tercer mandato con mayoría en el Concejo Deliberante: diez ediles. La alianza con el sector kirchnerista representado por Sandra Mari se rompió pronto. Guacone pasará a la intendencia y dejará su banca a otro miembro del Nucleamiento Peronista Militancia Social, Facundo Maseda. Matías Velo, del otrora opositor ARI/Coalición Cívica —que obtuvo la banca gracias a los votos que traccionó el siempre opositor Silvio Corti— se sumará al bloque oficialista, ya que su partido es ahora miembro del Acuerdo Cívico y Social. Frisch, Yunes y Macenet son los propios que le quedan al barbierismo.
    Cuando los resultados sean definitivos, ya que aún está en disputa un Concejal entre la lista de Monfasani y la de Rosa (ver recuadro), se sabrá si el oficialismo obtuvo cuatro o cinco bancas. Si sólo fueron cuatro, Guacone y quienes lo acompañen en el ejercicio del Gobierno local contarán con el apoyo de ocho Concejales, siempre que Velo mantenga la organicidad que viene demostrando desde que ingresara a la alianza.
    El pan-Justicialismo —peronistas de todos los colores y tendencias, pero peronistas al fin— tendría mayoría en el Concejo si sus diferencias internas no fueran insondables, como ellos mismos califican a la distancia que existe entre cada línea. A los tres que continúan dos años más —Monfasani hijo, Suárez, Curima— se suman los dos o tres que obtuvo el PJ de Daniel Monfasani, los dos del PJ disidente y los dos kirchneristas —Mari y Maseda, peronistas después de todo—, lo que suma nueve o diez ediles.
    Un Concejal abajo o la ventaja de desempatar con el doble voto de quien sea Presidente del Concejo es el panorama para el barbierismo en retirada. Barbieri —lo sabe, pero no le gusta que se lo recuerden— es un típico líder carismático que ha logrado crear poder en torno a su figura, opacando a todo aquel que pudiera haber tenido posibilidades de crecer bajo su ala. Su ausencia empezó a notarse el Domingo, cuando el corte de boleta lo benefició por sobre su delfín.
    Lo que hará Pablo Guacone —o si alguien lo hará por él— desde Diciembre es una incógnita que podrá ir revelándose de a poco a medida que llegue la hora de que el Intendente deje su cargo y se instale en el Congreso. La única certeza, por lo pronto, es que Barbieri tendrá por delante la ardua tarea de mantener con vida la hegemonía que construyó en torno a sí, desde la distancia y con la tropa más fiel herida por el desigual trato en el reparto de posibilidades.
    Por primera vez en 12 años, el pan-Radicalismo que gobierna la ciudad se podría encontrar sin mayoría en el Concejo. Ello puede obligarlos a debatir con más ahínco, a procurar mayores acuerdos con los adversarios, siempre y cuando éstos estén dispuestos a pensarse como representantes del pueblo —para lo que fueron electos, cosa que, lamentablemente, se vislumbra difícil, teniendo en cuenta que Rosa, Monfasani y Casini tienen aspiraciones a ocupar en 2011 el sillón en que se sentará Guacone por los próximos dos años.
    Habrá caras nuevas, mayor reparto de poder entre sectores diferentes, posiblemente debates más encendidos. Lo que preocupa es si todo ello cobrará protagonismo en torno a la construcción de posibilidades que contribuyan a mejorar la calidad de vida de los vecinos o si apenas asistiremos a un concurso de vanidades que, con el Salón Dorado como marco, debatirá hasta 2011 quiénes disputarán el trono de la era postbarbierista.

    Ads

    El baile de la silla
    La disputa entre el PJ de Monfasani y el barbierismo por una banca puesta en duda por las diferencias entre sus escrutinios y los de la Junta Electoral deberá esperar que se levante la emergencia sanitaria. Esperan que en unos quince días la Junta cargue las nueve mesas que restan para saldar un entuerto que tiene como protagonistas a Martín Pando —quinto en la lista que encabezara Rosa— y Estela Fernández —tercera por el PJ—, quienes deberán esperar para saber si accederán a la banca.
    El reparto según la cifra les da dos concejales a Acción por San Pedro, dos a Monfasani y uno a Casini. A partir de allí, la Ley electoral dice que “se adjudicará un candidato más a cada una de las listas cuya división por el cociente electoral haya arrojado mayor residuo, hasta completar la representación con los candidatos de la lista que obtuvo mayor número de sufragios en la elección”. El cociente residual le da un Concejal más a cada una de las listas; Acción por San Pedro es el partido que ganó la elección, por lo que le corresponde uno más. Falta así una banca, que es la que está en disputa. Tanto Rosa como Monfasani sostienen que sus cómputos les da a favor. Habrá que esperar que la Junta Electoral ingrese las mesas que faltan para así reclamar las diferencias que puedan aparecer y solicitar la apertura de urnas en aquellos casos en que las planillas muestren serias diferencias.

    Ads
    Ads
    Temas
    • Edición N° 901
    AUTOR
    La Opinión Semanario
    La Opinión Semanario
    Ads
    Ads
La Opinión Semanario
NUESTROS MEDIOS
  • Sin Galera en vivo
  • Archivo de ediciones
  • La Noticia 1
SECCIONES
  • Información general
  • Policiales
  • Sin Galera
  • Deportes
  • Localidades
  • Cultura y Espectáculos
  • Turismo
  • Reporte Ciudadano
  • Servicios
  • Sociales
  • Empresas y Negocios
  • Clasificados
  • Defunciones
  • Política
  • Opinión
  • Videos
2026 | La Opinión Semanario | Todos los derechos reservados: www.laopinionsemanario.com.arRegistro de Prop. Intelectual Nº 53002088 · Edición Nº 12474 - Propietario: La Opinión Semanario SRL - Director Responsable: Lidia Inés Berardi - Liniers 71, San Pedro, Buenos Aires.
Términos y condicionesPrivacidadCentro de ayuda
Powered by
artic logo