La historia del sampedrino que vive en Dinamarca y festejó el título de River en el Santiago Bernabéu
Alejandro Gerling viajó desde Copenhague, ciudad en la que se afincó hace algunos meses, a Madrid acompañado por otros cuatro argentinos y vivió la victoria y consagración de su querido Millonario ante Boca Juniors en la final de la Copa Libertadores. "Siguiendo las noticias leemos que se confirmó el partido en España y enseguida buscamos vuelos para ir, antes de tener las entradas y sabiendo que estaba la posibilidad de que no se jugara, o se jugara en otro lado. Sacamos los pasajes con los chicos y ya con los pasajes en mano y alojamiento, nos pusimos cada uno en su casa a buscar entradas", relató a La Opinión el contador que a los 18 años cambió Capital Federal por San Pedro y hoy emprende una aventura por Europa.
:format(webp):quality(40)/https://opinionsemanariocdn.eleco.com.ar/media/2020/08/p_20181209_195630.jpg)
Alejandro Gerling es contador y meses atrás decidió cambiar el rumbo de su vida asentada en Capital Federal a la que llegó a los 18 años desde San Pedro para estudiar. Después de analizarlo, se decidió: obtuvo una visa de un año para trabajar en Dinamarca, renunció al suyo en Argentina y partió hacia Europa.
Tras unas semanas de vacaciones, arribó a Copenhague, la capital del país escandinavo, con la idea de, además de conseguir una labor, recorrer y conocer nuevas tierras. "Apenas llegué me quedé en un hostel y conocí a un rosarino también hincha de River que está en la misma situación que yo. A su vez, mediante un grupo de Facebook de argentinos en Dinamarca conocemos a otro hincha de River que quería juntarse para ver los partidos de la final. Después de buscar por internet y preguntar a los bares, encontramos algunos que pasaban el partido así que decidimos juntarnos ahí", contó Alejandro, desde miles de kilómetros, a La Opinión.
El plan se repitió para la revancha en el estadio Monumental pero, por suerte para ellos, el cotejo nunca se disputó como se programó: "Mientras llegábamos al bar ya nos estaban comentando nuestros amigos de Argentina que estaba pasando (N. de R.: el 24 de noviembre hinchas de River apedrearon el colectivo de Boca Juniors e hirieron a algunos jugadores) y pusimos las radios en los celulares para ver qué novedades había. Confirmada la suspensión, nos fuimos bajoneados por no poder ver el partido y por toda la situación. Al día siguiente, misma situación, nos estábamos organizando para juntarnos de nuevo y escuchamos una vez que se suspendió".
Y continuó: "Chequeando las noticias todos los días, arrancan los rumores de dónde se podía llegar a jugar, entre ellos España. Cuando leímos que se confirmó el partido en España, nos hablamos y buscamos vuelos para irnos a Madrid, antes de tener las entradas y sabiendo que estaba la posibilidad de que no se jugara, o se jugara en otro lado. Se sumó un amigo más, sacamos los pasajes con los chicos, después alojamiento y nos pusimos a buscar entradas. Estuvimos dos horas hasta que logramos conseguir las cinco entradas y ni siquiera todos juntos, pero bueno, era lo de menos, lo importante era poder ir y poder estar".

La locura de Gerling y sus compañeros siguió cuando arribaron a Madrid ocho horas antes que el plantel de Marcelo Gallardo. Por eso, pasaron la noche en el aeropuerto para esperarlos y recibirlos en el hotel. Previo al duelo, se contactaron con pares a través de la filial de River en Madrid para participar de los banderazos e ir al Santiago Bernabéu donde festejaron la victoria 3 a 1 y consagración en la definición histórica. "Fue raro, porque era una mezcla entre público argentino y neutrales. Nosotros lo vivimos distinto al futbol y se nota. El público neutral cree que esta en un teatro sentados", analizó y contó que luego del triunfo festejó durante más de cinco horas en Puerta del Sol.
"Fue una experiencia genial. La previa, el partido y el post partido con los festejos, todo. La gente española nos paraban para hablarnos del partido y hasta para pedirnos alguna foto porque teniamos las remeras de River. Muy divertido", agregó.
De vuelta en Dinamarca, aseguró que todavía no consiguió trabajo porque la visa "requiere varios trámites" previos a iniciar alguna tarea. Además, "los papeles" recién le "llegaron" cuando estuvo en España disfrutando de una travesía inigualable que lo situó por algunos días en su Argentina y coronó con la alegría por el título más importante de la historia para el Millonario, nada más y nada menos que ante Boca Juniors y en el Santiago Bernabéu del Real Madrid.
