La historia de la QK Fest, la fiesta que, como cada año, revolucionó a jóvenes sampedrinos
Alrededor de 700 personas fueron parte hoy a la madrugada de la octava edición del evento que se realizó en el salón de Paraná. La celebración organizada por un grupo de amigos comenzó en 2012 en el quincho de Tiro Federal con la intención de celebrar el cumpleaños de uno de ellos y crece calendario a calendario. En las redes sociales adolescentes, jóvenes y no tanto hicieron eco de la noche.
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En muchas ciudades de Argentina existen fiestas particulares que tuvieron un origen primitivo, gustaron y crecieron inmensurablemente. El denominador común es que surgieron, en casos puntuales, de la celebración del cumpleaños de uno de los integrantes de un grupo de amigos, tal es el caso de la QK Fest en San Pedro que hoy a la madrugada tuvo su octava edición en el salón de Paraná.
Corría el 2012 cuando la banda Soltaron a la QK, la mayoría de sus protagonistas en el último año de la educación secundaria en la escuela Socorro y con los ánimos por las nubes previo a su viaje de egresados a Bariloche, decidió el 13 de julio festejar de manera diferente el cumpleaños de Pablo Leones, apodado QK. Esa celebración primitiva tuvo lugar en el quincho de Tiro Federal y reunió al grupo más otros amigos cercanos.
Un año después, ya en un salón de fiestas donde se realizó hasta 2015, el número de concurrentes se fue incrementando aunque siempre con una capacidad limitada de acuerdo al espacio físico. Cada vez con más popularidad, sobre todo por la buena reputación en redes sociales y en el boca a boca de quienes participaban, los organizadores la mudaron al salón del Albirrojo donde su última vez, un puñado de horas atrás, tuvo alrededor de 700 personas entre adolescentes, jóvenes y no tanto que compraron su entrada previamente y fueron incluidas en una lista de invitados, todo planeado por los organizadores, Rodrigo Ávalos, Leones y Lucas Rolfo, para generar un ambiente amigable. No faltaron el show en vivo ni el cotillón.
"En la previa siempre estamos muy ansiosos y nerviosos con que salga todo bien, todo lo que se hace es con amor y sin fines del lucro, por orgullo propio", admitió y explicó al mismo tiempo Ávalos, destacado por sus amigos como el gran gestor y puntal indispensable del evento que, para la presente edición, comenzaron a organizar, tal relató, "tres meses antes" y que los obligó a trabajar incansablemente en los últimos días para que, más allá del "descontrol controlado" que pueda generar la música y alcohol, nada falle.
En las redes sociales, especialmente Twitter e Instagram, no fueron pocas las publicaciones a la fiesta en la previa y después porque, en una época donde la juventud refleja lo que hace con un celular, muchos se tomaron un instante para replicar momentos de una nueva noche de la fiesta que tomó una dimensión no calculada en sus inicios y, durante un mes de cada año desde 2012, revoluciona a jóvenes sampedrinos.
