La Guardia quedó sola, tal como decían los médicos en los audios denunciados
El sábado, dos médicos que debían prestar servicio en la Guardia general faltaron por licencia médica y un tercero es uno de los que permanece suspendido. La situación provocó que la ciudad estuviera durante horas con un solo profesional, que fue el propio Director del Hospital “al que había que desgastar” hasta la asfixia. La carpa de protesta sigue vacía.
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La desolación de la carpa de protesta que los médicos del servicio de emergencias montaron frente a la Guardia se hizo extensiva el sábado pasado al edificio donde se atienden las urgencias. Durante el fin de semana largo, los profesionales no sólo no estuvieron en el puesto de reclamo sino que ni siquiera lo hicieron en el de trabajo, lo que generó preocupación.
Al menos tres de los que le correspondía atender durante esas jornadas no fueron: uno porque está suspendido a raíz de la difusión pública que hizo Sin Galera de los audios donde se lo escucha hablar de “desestabilizar” al intendente y al Director del Hospital. Otros dos porque pasaron parte de enfermos.
Las ausencias implicaron el vaciamiento de la Guardia, tal y como habían advertido en esos audios que luego dijeron estaban “sacados de contexto”, aunque a la luz de lo que ocurrió el sábado no pareciera que así hubiera sido.
El Secretario de Desarrollo Social Nicolás Macchia, a cargo de Salud, se reunió el mismo sábado por la mañana con el Director del Hospital Diego Noto. La situación fue muy complicada durante horas: Noto era el único profesional disponible para todo, desde atender una urgencia que llegara a la Guardia hasta asistir a socorrer un llamado del 107. Hubo que diagramar un cronograma de trabajo para el fin de semana, que implicó “sumar otros médicos de la Guardia”, según explicó Macchia.
Desde el Sindicato Único, que nuclea a los profesionales del servicio, señalaron que la situación puso en evidencia la falta de personal y la poca atención que el Gobierno les da a sus demandas.
“Van a quedar trabajando los sampedrinos nomás”, decía una voz con tono socarrón en uno de los audios. El fin de semana sucedió eso: médicos locales fueron los que se pusieron el problema al hombro.
