La golpiza a Matías Velo en un boliche le pudo haber tocado a cualquiera
El exconcejal sufrió el ataque dentro de Mamá Está Suelta. Un patovica lo golpeó cuando intentaba ingresar a la zona de la terraza. El debate sobre el factor ocupacional y la discrecionalidad del personal de seguridad respecto de quién entra y quién no.
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El sábado por la noche el exconcejal de la Coalición Cívica Matías Velo asistió al boliche Mamá Está Suelta, en el marco de la despedida de soltero de su primo Sebastián Caña, de cuyo casamiento será testigo en estos días. Allí fue brutalmente agredido por personal de seguridad dejando su rostro tal como se lo puede ver en la foto que reproduce este semanario, y que fuera publicada por el agredido en su perfil de Facebook.
El hecho ocurrió cuando ya era domingo por la madrugada. Velo estaba dentro de Mamá Está Suelta e intentaba acceder a la terraza de ese boliche, en cuya escalera un trabajador de control y seguridad controlaba el ingreso, debido a que esa zona tiene capacidad reducida.
Allí el exconcejal hacía cola como tantos otros que generalmente ven pasar a amigos o favorecidos por diversas causas. Velo mantuvo un intercambio de palabras con el patovica, al que le habría preguntado -como se estaría preguntando el resto- “qué hay que hacer” para que los dejen pasar.
Fue en ese momento en el que recibió la primera trompada en su rostro. Desde allí, para él es difícil reconstruir los hechos, ya que recibió varios golpes más, no sólo en la cara sino también en otras partes de la cabeza y el cuerpo.
Lo tomaron del cuello para sacarlo a la calle. “Fue una agresión sin sentido, sin pelea, sin provocación, es inentendible”, dijo el exedil, que radicó la denuncia correspondiente en la Fiscalía.
Velo aseguró que puede identificar a su agresor pero no puede establecer si se trata de un trabajador habitual de la seguridad de Mamá Está Suelta o bien un eventual de los que suelen contratar para ocupar vacantes temporarias, ya que no es habitué del lugar.
En ese sentido, hay discrepancias entre quienes sostienen que no es parte del staff estable y los que señalan que el agresor estaría empadronado entre el personal agremiado a Sutcapra, sindicato que representa a los patovicas.
Tanto el sindicato como los titulares del local nocturno manifestaron al exconcejal su disposición para lo que necesite, según explicó el propio Velo a La Opinión, quien sostuvo: “Lo único que quiero es que esto no vuelva a pasar”.
Lo cierto es que esta situación que le ocurrió a él bien podría haberle sucedido a cualquiera de los que cada fin de semana se amontonan en las puertas de ese y otros boliches donde varios de los muchos puntos de la legislación vigente sobre el personal de seguridad, no se cumplen.
Tanto es así que un grupo disidente a la conducción actual de Sutcapra denunció ante la cúpula de ese sindicato, a nivel provincial, situaciones irregulares sobre las que aún no han visto mayores movimientos que tiendan a solucionarlas.
