La fruticultura pide auxilio
Los productores de la fruta de la región están nuevamente en crisis. Una situación que se renueva, pero que año tras año se agrava.
:format(webp):quality(40)/https://opinionsemanariocdn.eleco.com.ar/media/2020/07/127225812721800.jpg)
Hace unas semanas, los representantes de diferentes sectores implicados con la actividad, realizan reuniones en nuestra ciudad y Baradero con un solo objetivo: Impedir que desaparezca el sector Frutícola.
Es por esto que autoridades del municipio, y vecinos, tales como el Intendente Carosi, representantes de UATRE, del Sindicato de Embaladores, Sociedad Rural, Caproem y productores, debaten sobre cual podría ser la solución definitiva a sus problemas.
Las inclemencias climáticas de 2007, hicieron que una vez más, se ponga en riesgo la cosecha en algunos casos y en otros se pierda definitivamente. Desde los primeros días de Junio, las bajas temperaturas anticiparon una temporada difícil, que se reflejó cuando promediando de la recolección de cítricos, cientos de empleados se quedaron abruptamente sin trabajo por la pérdida de las producciones. Entonces, las agrupaciones y sindicatos que representan a los involucrados comenzaron con las reuniones para lograr una ayuda económica para los desempleados. El Municipio brindó ante esa situación una ayuda a través de planes sociales.
El Secretario general de SEDA, Horacio Neyra, dijo “Esta es una situación realmente crítica y cada vez lo es más”.
Las circunstancias se dan anualmente y según el clima u otros factores se hacen más complicados cada año, ya en 2001 – 2002, se realizaron gestiones para obtener subsidios que se obtuvieron a través del Plan Caminos de la Producción, en 2003-2004 otro fue el plan que apoyó financieramente a los empresarios. Y hay que decir, que pese a las bondades del Estado hubo muchos problemas para su devolución a pesar de que no todas las temporadas fueron malas.
Si vamos más atrás, según los datos obtenidos, hace 10 años, ocho mil personas vivían directa o indirectamente de la fruta. Hoy el número descendió notoriamente a dos mil quinientas, tal vez producto del trabajo en negro o la incompatibilidad con los planes Jefes y Jefas de Hogar, ya que en varias oportunidades los medios han tenido que convocar gente, por falta de aspirantes en los Sindicatos.
En cuanto a los territorios vinculados con las tareas, antes eran unas 12 o 15 mil hectáreas, ahora hay tan sólo la mitad, 6 o 7 mil.
“Cuando hay problema de helada, en una noche se puede ir todo y no se recupera, las pérdidas son iguales a cuatro cosechas de cereales de un productor cualquiera. Un productor no se puede recuperar de una temporada a la otra”, dijo Guzzo, de la Cámara de Productores.
La solución
Los entendidos en el tema plantean que la asistencia económica es la clave en la recuperación. Los últimos años fueron iguales, no se puede aguantar dicen los que tienen esta actividad como negocio, aunque cada vez son menos.
En las reuniones realizadas se planteó la posibilidad de juntar fondos entre los implicados para hacer un estudio que revele los problemas estructurales y la continuidad a largo plazo de los montes frutales, que a su vez daría soluciones a corto plazo.
Neyra, anticipó: “Al paso que vamos en un plazo no muy largo esto tendería a desaparecer”.
Hoy en día, otras provincias brindan subsidios, por los cuales los fruticultores pueden continuar en el negocio e invertir. De esta manera también se genera una situación desigual, ya que estos territorios cuentan con precios económicos e imposibles de competir por los sampedrinos.
Por otra parte, los gobiernos de la Provincia y la Nación, ya han dispuesto ayudas para los sectores Apícolas-ganaderos, por lo cual, el sector le ha solicitado a los Jefes comunales de la zona que reclamen lo mismo para la fruta.
