“La estrategia es eliminar a Barbieri”
El ex Secretario de Gobierno Juan Almada renunció a la presidencia de Acción por San Pedro. Criticó duramente al Intendente Guacone y a sus “funcionarios de confianza”. Aseguró que así como a nivel nacional buscan “eliminar a Cobos”, de la misma manera pasa en San Pedro con el ahora Diputado Nacional.
:format(webp):quality(40)/https://opinionsemanariocdn.eleco.com.ar/media/2020/08/1281531050666956886.jpg)
Solo, con gesto adusto y su figura minimizada por el tamaño del vacío mañanero del bar elegido para el anuncio, Juan Angel Almada comunicó públicamente su renuncia a la presidencia del partido vecinalista que fundó Mario Barbieri en 2007, que lideró el Acuerdo Cívico y Social en la ciudad y que puso a Pablo Guacone en la intendencia municipal: Acción por San Pedro.
En una mesa para cuatro y con el bolso listo para viajar a Buenos Aires, donde desempeña tareas al lado del Diputado Nacional sampedrino, Almada esperó a los medios locales para leer el texto de su renuncia, presentado el domingo a la noche a Daniel Porta, apoderado del partido y Director de Asesoría Letrada del municipio.
“Juanito” en soledad, con un café, el texto y una lapicera, desgranó en su alocución todo aquello de lo que se hablaba en los pasillos municipales desde que asumió Guacone y que estalló cuando el Intendente expulsó de manera intempestiva de su gabinete al propio Almada, a Vellón, Zeme y Perret, marcando el inicio de una seguidilla de cambios que, como bien apuntó el ex Secretario de Gobierno, tienden a crear un círculo centrípeto que empieza y termina en el Jefe Comunal. Cuando habló por primera vez ante la prensa tras su salida del gabinete no escatimó detalles, pero ahora, producto de la meditación escribió su dimisión.
Relaciones tormentosas
Con la vista puesta en la hoja, y su mano derecha por momentos temblorosa, pausadamente Almada leyó los párrafos en los que dio cuenta de las diferencias internas del partido que presidió hasta el lunes. “Los avatares políticos impensados, y lamentables, de estas semanas tuvieron como punto de partida la decisión adoptada por el intendente municipal de remover a una gran parte de los integrantes de su Gabinete”, dijo y disparó: “Le señalé (a Guacone) que ‘prestaba mal el oído’, especialmente a los oportunistas que no cesan en escalar posiciones ‘a degüello’, como indica la jerga política, y que aún no le han alumbrado el camino, excepto el que ellos se trazaron. Pero…, si él confía en ellos, sabrá por qué lo hace”.
Las malas relaciones comenzaron a poco de andar la nueva gestión que, a pesar de ser señalada por el propio Concejal que quedó a cargo de la intendencia tras la renuncia de Barbieri como “de continuidad”, vivió importantes fricciones que Almada se encargó de confirmar sin pelos en la lengua: “Los sigilosos acercamientos a funcionarios del gobierno kirchnerista, que ni siquiera se confiaban a sus secretarios, y que luego se promocionaban mediáticamente ante el asombro de muchos integrantes del Gabinete, que se enteraban por los diarios, generaban incertidumbre sobre el rumbo político del Gobierno municipal”.
Copar el partido
El ahora ex Presidente del partido vecinalista con el que Barbieri dejó la UCR y se sumó a la Concertación Plural que ganó las elecciones de 2007 bajo el slogan “Cristina, Cobos y vos”, acusó a Guacone de traicionar las “bases fundacionales” de Acción por San Pedro, “como así también a los integrantes del Acuerdo Cívico y Social, sin tener consideración de lo que significa un acuerdo político y, menos aún, el respaldo que éstos le habían manifestado a principios de este año”.
Juan Almada había expresado su deseo de ser Intendente en 2011, aunque había señalado que el candidato sería quien decidiera la gente. Su expulsión fue vista en su entorno como la “eliminación de un posible competidor” hacia las elecciones del año que viene, de las que Guacone no habla pero para las que tanto él como sus adláteres trabajan sin prisa y sin pausa aunque pretendan negarlo. Al menos varios nombramientos de “compromiso político” ya se han concretado para devolver respaldos.
En ese sentido, Almada denunció “encuentros sistematizados que evidenciaban burdamente el copamiento de Acción por San Pedro con intenciones de volcar el partido a la continuidad del intendente en el cargo a partir del 2011”.
Disparen contra Mario
Sin señalar asertivamente que su gestión tomaría rumbos distintos a los de Barbieri, Guacone lanzó a lo largo de estos ocho meses señales claras de su diferenciación, recordando siempre que deseaba imponer su “impronta” en el gobierno y aseverando: “Este es el intentendente, le guste a quien le guste”.
En ese marco, las decisiones que se tomaron al interior de la Municipalidad profundizaban las diferencias y los movimientos de personal se sucedían sin cesar. Mucho se habló sobre los motivos de esos movimientos de personal. Desde el Municipio siempre hablaron de reacomodamientos necesarios sin vinculación política, aunque era evidente.
Almada cerró el círculo perfecto: “Comenzaron a sucederse desde hostigamientos a determinados empleados y funcionarios, con traslados y expulsiones, hasta un avance notorio de quienes conforman su actual estructura sobre Acción por San Pedro. Además, no faltaron las encerronas, con metodologías repudiables, obligando a firmar renuncias a cargos partidarios”.
Avanzar sobre Acción por San Pedro era ir por el partido de Barbieri, quien el día en que su delfín ganó las elecciones internas de la UCR dijo a La Opinión: “Yo soy el conductor” de ese partido vecinal, “porque lo fundé yo”.
La interpretación de los hechos realizada por el ex Secretario fue contundente: “La estrategia es símil a lo que se respira en el ámbito nacional, con su correlato local: ‘Eliminen a Cobos’. Aquí es: ‘Eliminen a Barbieri’”, aseguró.
“Estoy solo porque esto es una cuestión particular, quise desligar al resto, no quiero comprometer a nadie en absoluto. Durante mucho tiempo pregoné que lo que habíamos constituido el año pasado era el rumbo político de cara a las elecciones del año que viene. Ahora los partidos resolverán cómo seguir”, finalizó Almada antes de tomar su bolso y partir hacia la terminal, rumbo al Congreso.
