La escuela violenta
La violencia en las calles se reproduce en las escuelas. Golpes e insultos entre alumnos y con los docentes tiende a ser moneda corriente. El nuevo paisaje escolar signado por situaciones violentas.
:format(webp):quality(75)/https://opinionsemanariocdn.eleco.com.ar/media/2020/08/127225834512551.jpg)
Como una película repetida, la violencia en las escuelas crece a medida que la sociedad reproduce este tipo de situaciones. Los hechos que narran docentes y padres preocupan a la comunidad educativa y a los vecinos en general, que ven cómo una de las instituciones más importantes de la vida en común deteriora su devenir cotidiano al ritmo de los sucesos extra escolares.
A las patadas
Sobre el fin de semana tomó estado público un suceso ocurrido en una escuela periférica de la ciudad, donde un adolescente golpeó brutalmente a otro hasta desmayarlo. “Estábamos por formar y apareció de atrás, le pegó una trompada en la cara, de callado, y cuando se agachó por el golpe le pegó una patada en la cabeza, fue terrible”, describió un testigo.
El niño de quince años, víctima del ataque de un compañero, cayó inmediatamente al piso, desmayado. “No reaccionaba, nos asustamos mucho”, relató otro de los presentes, “porque empezó a tener convulsiones”, agregó.
Los directivos llamaron al hospital y una ambulancia asistió al instante. Trasladaron al joven a la Guardia, donde lo reanimaron. “Fuimos con la ambulancia, lo llevamos al hospital y lo atendimos. No fue nada grave, sólo un golpe en el labio que le produjo un corte, pero ni siquiera hubo que suturar”, informó el Dr. Herbas, Jefe de Guardia del Hospital local. El adolescente estuvo en observación, se le realizaron placas y tras constatar que no tenía mayores problemas fue enviado de nuevo a su hogar.
Algunos testigos narraron que ingresó convulsionando y con el rostro con sangre, producto del golpe. El agresor fue sancionado por la escuela, que además realizó la correspondiente exposición civil en la Municipalidad.
Si bien hacía tiempo que no se vivían episodios como este en el colegio donde sucedió el hecho, sus directivos informaron que suelen estar alertas por lo que pueda suceder a las pocas cuadras, donde se resuelven con puños algunos entuertos que surgen dentro de la institución.
Temores
Algunos padres manifestaron su temor ante hechos que no cesan de repetirse en el interior o a la salida de los colegios. La Opinión pudo relatar episodios similares que se viven cotidianamente. Desde adolescentes que se golpean entre sí hasta madres que se toman a los golpes por un problema que tuvieron sus hijos, pasando por el recordado hecho en el que un adolescente que había ingerido pastillas de Rivotril asestó un puñetazo a un profesor hace unos meses.
Los docentes también manifiestan sus preocupaciones, porque la ruptura del tejido social se reproduce dentro de las escuelas, donde algunos jóvenes amenazan a sus compañeros y profesores, relatan hechos delictivos que cometen durante el fin de semana o expresan su deseo de tener armas de fuego para resolver los problemas cotidianos a los que se enfrentan.
La violencia está instalada en los ámbitos educativos y no todas las escuelas iniciaron procesos que tiendan a revertir la situación. Por el contrario, algunas prefieren hacer como si nada pasara.
Más fuego
A más de un mes del incendio en la escuela normal, las investigaciones no avanzan y el fuego que destruyó completamente dos salones donde funcionaban secretaría y preceptoría sigue ardiendo en la memoria de quienes sintieron profundamente la afrenta contra la educación pública. Ayer, en La Plata, incendiaron una escuela primaria, dejaron abiertas las llaves de gas y rociaron con nafta el lugar con la intención de hacer explotar el edificio. En otra escuela de la capital provincial, desconocidos produjeron destrozos y cortaron todos los cables de energía de la institución, dejando colgados en el ingreso los de alta tensión.
La escuela somos todos
Bajo esa consigna, alumnos de la Escuela Normal decidieron sumar su cuota de participación para recaudar fondos que permitan ayudar a recuperar los elementos perdidos en el incendio. Tras la exitosa pollada, el próximo lunes 21, Día de la primavera y Día del Estudiante, habrá una fiesta en el Estadio Municipal, organizada por los chicos junto a padres, docentes y miembros de la cooperadora.
Será a partir de las 14.30 y hasta las 21.30. Tocarán las bandas de rock locales El Topo y la Balacera, Tribu y Clandestino, junto a dos bandas conformadas por alumnos de la escuela: Revolución y Fondo Blanco. También habrá una banda de Rosario o Buenos Aires, que aún no confirmaron, que cerrará la fiesta.
Elegirán la Reina del Estudiante y miembros del gimnasio MD ofrecerán un show de baile. Habrá servicio de cantina y la entrada será un bono contribución de cinco pesos.
Después de varios años sin un espacio que congregue a todos los estudiantes, esperan recuperar la tradición de confluir en un solo lugar junto a compañeros de todas las escuelas del partido.
