La deshidratación y la desinformación cobraron la vida de un bebé
El caso de un niño de un año y medio de Gobernador Castro que murió en el Hospital local despertó la alerta entre los profesionales de la salud que se preguntaron cuánto saben los padres acerca de cómo se debe controlar a un niño para que no se deshidrate.
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El viernes por la tarde arribó al Hospital de Gobernador Castro una joven pareja oriunda de Entre Ríos que reside en la localidad desde hace pocas semanas; junto a ellos, un bebé de 1 año y 4 meses que presentaba un grave caso de deshidratación. Los tres fueron recibidos por el Director del “26 de Julio”, Roberto “Tati” Escalzo, quien determinó un traslado de urgencia a San Pedro. El niño murió pocas horas después.
La deshidratación del bebé de Castro fue “provocado por un Síndrome Urémico Hemolítico”.
Así lo determinó la autopsia a la que fue sometido el mismo viernes por la tarde, tras su deceso.
Este cuadro, común en los pequeños, se da “frecuentemente” después de una infección gastrointestinal usualmente causada por una cepa específica de la bacteria Escherichia Coli. También puede estar asociado a otras infecciones que pueden ser causadas por la Shigella y la Salmonella. Es la primera causa de insuficiencia renal aguda en niños menores de cinco años.
En este caso, los resultados de la operación detallan que el Síndrome Urémico Hemolítico podría haber sido generado por causas tales como el consumo de algún lácteo en mal estado o que haya perdido la cadena de frío, e incluso hasta el de carne sin la cocción adecuada.
Pese a que no existe ninguna figura legal que indique algún delito cometido por los padres, serán citados a declarar “sólo por rutina” en el marco de la causa judicial que investiga las “causales de muerte” del bebé.
Un problema de información
El caso generó gran impacto en la población y llevó a los profesionales de la salud a preguntarse si la comunidad está enterada acerca de cuáles deben ser los cuidados a los que necesita ser sometida una persona que atraviesa una deshidratación, sobre todo a tan corta edad.
Más allá de que el común de la gente conoce cuáles son los motivos que pueden generar la pérdida de líquidos en los seres humanos, pocos saben que entre el 60 y el 70 por ciento cuerpo está compuesto por agua, lo que perder el cinco por ciento provocaría una deshidratación leve; el 10, moderada; y hasta el 15, severas. “En casos extremos, puede llevar al ‘shock’ y a la muerte”, detallaron.
El Director del Hospital Pablo Pichioni informó a La Opinión que “es normal que se den este tipo de casos en pacientes bebés o en adultos muy mayores. Ahí puede llegar a ser mortal, obviamente si se trata de casos graves”, insistió.
Detectar la deshidratación
Cuando una persona está deshidratada significa que no tiene el líquido suficiente que el cuerpo necesita. Esto puede darse si no se ingiere al menos toda el agua que uno elimina a través la transpiración, la fiebre, la diarrea y los vómitos. Hay que tener en cuenta que los bebés y los niños son más propensos a este tipo de casos y es importante detallar que son ellos, también, quienes se deshidratan “peligrosamente rápido”.
Las señales que denotan que un menor está sufriendo este estado van desde las más de seis horas en las que no mojan el pañal, orina amarrillo oscura y olor fuerte, boca y labios secos. En el caso de estar gravemente deshidratados pueden presentar ojos hundidos, manos y pies fríos, somnolencia, entre otros.
Los profesionales recomiendan que en caso de que los padres detecten algunos de estos síntomas, trasladen rápidamente al menor al centro de salud más cercano ya que es posible que, acorde a la gravedad, necesite de una sonda intravenosa para hidratarlo. En caso de que sea un caso moderado o leve los médicos recomendarán que ingiera más leche materna o líquidos especiales, dependiendo de la edad.
Para prevenir este tipo de casos es necesario que los bebés y niños consuman agua todos los días, sobre todo cuando el clima es cálido y/o caluroso.
