La culpa la tiene la máquina
Protección Ciudadana contaba con una sola computadora para digitalizar licencias de conducir. La aglomeración y las quejas de los vecinos provocó que los trabajadores dejaran de atender en señal de protesta. El Secretario de Gobierno aseguró que hoy empieza a funcionar una computadora nueva y que a fin de mes habrá otra, que enviará la Provincia.
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La administración municipal tiene serios problemas financieros que dificultan el normal funcionamiento del Estado. Cada vez que se rompe algo, para arreglarlo hay que rezarle al dios de la coparticipación para ver si alcanza el “goteo” para subsanar las contingencias o acaso correr hacia un despacho provincial o nacional para pedir por favor una ayudita.
Los que sufren cada día, claro, son los vecinos que necesitan hacer un trámite, que en ocasiones es de urgencia y puede generar conflictos en el desarrollo de sus tareas cotidianas.
Sucedió tras el acuerdo político entre Guacone y Monfasani, cuando hubo que apretujar escritorios y hubo problemas con las centrales telefónicas. Como le debían pagos al proveedor, hasta que no se pusieron más o menos al día había organismos que no respondían al llamado del contribuyente.
La digitalización de las licencias de conducir fue saludada con beneplácito por la comunidad, que vio cómo el trámite se agilizaba y todo se resolvía de manera más rápida y sencilla. La alegría duró poco, porque a poco de andar, las oficinas ubicadas de Liniers 71 se llenaron de quejas.
Es que desde hace más de tres meses anda una sola de las computadoras que están conectadas con el software necesarios a la central en La Plata, por lo que la capacidad de atención está reducida a la mitad. A ello deben sumarse los paros provinciales y municipales, las tormentas que generaron problemas y una multiplicidad de “peros” que impiden que quien necesite sacar el carnet o renovarlo pueda hacerlo.
El miércoles de la semana pasada, los trabajadores de Protección Ciudadana se declararon en asamblea y no atendieron a la gente ese día y el jueves. El viernes hubo asueto municipal y el lunes la situación seguía igual.
Desde las oficinas, Luis Caramún señaló que “los motivos son los mismos de hace tres meses” y explicó: “La máquina, fundamentalmente, porque tenemos una máquina y otra que no funciona, queremos llegar a una solución definitiva, porque tenemos la obligación de atender como corresponde al público, seguimos atendiendo con una sola máquina, con el 50 por ciento de la capacidad”.
Señalaron además que todavía falta que les entreguen indumentaria y reclamaron “falta aire acondicionado, reparación de los baños para el público y concursos para ocupar los cargos administrativos”.
“Lo que esperamos los empleados es encontrar una solución porque los que ponemos la cara ante la gente somos nosotros”, dijo Caramún y pidió “disculpas a los contribuyentes, pero esto no es por mala voluntad nuestra. No tenemos los elementos necesarios para brindarles el servicio como corresponde”.
Ayer, el Secretario de Gobierno Javier Silva explicó que se reunió con los trabajadores que mantenían la medida de fuerza “y explicamos en qué estábamos trabajando junto al intendente” para solucionar el tema. “Una asamblea dura una hora o lo que sea necesario para resolver un problema, pero no 48 horas”, se quejó.
Silva informó que mantuvieron una reunión en la Dirección de Política y Seguridad Vial Provincial y que su titular, Javier Mazza, “nos prometió una máquina más”. Así, el Secretario de Gobierno prometió que hoy estaría en marcha una segunda computadora y que “a lo largo de este mes tendremos otra para triplicar el trabajo”.
El lunes, un ciudadano que tiene que renovar su licencia para seguir trabajando fue a Protección Ciudadana con una escribana con la que labró un acta de constatación de la situación. “Si me paran en la ruta o me pasa algo, alguien se tiene que hacer responsable”, aseguró. Otro, había llegado desde La Pampa para renovar su licencia para la que le habían dado turno y las anécdotas siguen tanto en esta dependencia municipal como en el Registro Civil, donde las “malditas máquinas” siempre se llevan la culpa de los documentos que no se hacen o se confeccionan con mucha demora. Si a esto le suman la nueva necesidad de renovación de documento a los 14 años para cumplir con la ley de voto optativo a los 16, las quejas se multiplicarán.
