La crisis en el arándano golpea duro y ya se lleva cientos de puestos de trabajo
El producto que generó mayor expectativas en el sector frutícola durante los últimos tiempos, está atravesando una profunda crisis. La pérdida de rentabilidad en el arándano, hizo que varias plantaciones de San Pedro estén siendo discontinuadas. Cientos de puestos de trabajo están hoy en “zona de peligro”.
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Si bien “el arándano” viene vaticinando desde hace algunos años grandes satisfacciones para productores, inversores, obreros y profesionales vinculados al sector, la realidad económica actual parece distar mucho de aquellas augurios.
El pequeño “blueberry”, prometió durante algún tiempo un acelerado retorno de la inversión, gracias a una fuerte demanda mundial que elevaba los precios internacionales. El fuerte requerimiento de mano de obra que implica la producción de esta fruta, presagiaba un positivo impacto económico y social para la región.
Para el Presidente de la Asociación de Productores de Arándanos, Javier Fernández, “la situación en el sector es crítica”.
Con el principal comprador (Estados Unidos) en plena crisis económica, la caída de los precios a valores que no cubren los costos y el aumento del precio de los insumos, muchos productores dicen que la ecuación sencillamente “no da”.
“Algunos insumos aumentaron en un 80%, el costo de la mano de obra también se incrementó, y subieron todos los costos internos en dólares. Al mantenerse un dólar estable, se perdió la rentabilidad en dólares que existió durante los años posteriores a la devaluación” dicen los productores.
“Además, a eso hay que sumarle las retenciones del 10% a las exportaciones y la falta de control de calidad de quienes envían frutas no certificadas, de baja calidad,
que una vez recibidas en el mercado de destino se rematan, provocando la caída
de los precios y el desprestigio de la fruta argentina”.
En San Pedro, las condiciones climáticas adversas de los últimos meses terminaron de complicar la campaña que venía perfilando negativamente desde el año pasado. La fuerte granizada del 12 de Octubre terminó de dejar “fuera de juego” a varios que estaban con los números ya complicados.
Según dijeron desde la Asociación que nuclea a los productores, en la zona son alrededor de 25 las plantaciones, para un total de cuatrocientas hectáreas. Basta simplemente tener en cuenta que cada hectárea utiliza alrededor de 20 personas en los períodos de mayor requerimiento de personal, para tener una dimensión del impacto en fuentes de trabajo que puede significar un cese de actividades en el sector.
Y hoy, el cierre de los establecimientos es una realidad. Alejandro Rueda es uno de varios productores que se está preparando para finalizar con la producción. “Pienso terminar con el proyecto porque no da la ecuación” dijo a “La Opinión”.
Es que sobre la adversa coyuntura, las 5 hectáreas que gerencia Rueda recibieron en castigo de la granizada del 12 de Octubre. “Sin el granizo tenía una perspectiva de 80 a 100 personas para trabajar” comentó el productor.
En relación a las presiones sindicales y a las constantes pujas salariales, el empresario sostuvo que “los sindicatos tienen que entender que acá no hay trabajo no por los productores, sino por la política de gobierno y la coyuntura económica que ha hecho que la fruta no se exporte o se exporte menos”.
Para completar, Rueda dijo que “el arándano cada año funciona peor. No se llegó a recuperar la inversión que se hizo” dijo Rueda. “La idea que tenemos ahora es tratar de recuperar lo máximo que se pueda, para que la pérdida sea la menor posible”.
