La casona de 1830 será desde diciembre Dirección de Turismo
El lugar es estratégico para el funcionamiento de la única cartera que puede ayudar a generar ingresos inmediatos a la economía local. Sin política definida para él área, la gestión de Salazar retomó un contrato con el empresario Alejandro Monjo para abonar con tasas el monto del alquiler. La remodelación incluye mantener los colores originales del edificio. Quieren inaugurar en los primeros días de Diciembre.
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Con la casona remodelada y recuperada el dueño de la esquina más antigua de San Pedro, declarada patrimonio histórico y arquitectónico, retomó negociaciones con el municipio y será destinada a la Dirección de Turismo.
El inmueble había formado parte de un acuerdo para la instalación de un Polo Judicial que incluía las instalaciones del ex jardín de infantes Frutillitas que ahora fue rentado por una casa de té y restaurante. La gestión de Fabio Giovanettoni, junto a su Secretario de Gobierno Martín Baraybar habían comenzado refacciones cuya responsabilidad recaían sobre el arquitecto Carlos Codern quien hasta diciembre de 2015 aseguraba que las inversiones justificaban el desplazamiento de las fiscalías, la DDI y el Juzgado de Faltas a ese sector de la ciudad. En marzo de 2016 el Gobierno de Cecilio Salazar decidió rescindir el contrato, dejar las pocas mejoras que habían comenzado sobre calle Mitre y retiró materiales que estaban depositados en el lugar.
La cancelación hizo que el propietario comenzar la remodelación del inmueble de la esquina para destinarlo a una parrilla cuya apertura anunció en el mes de mayo de este año.
Restauraron el techo que estaba severamente deteriorado y luego comenzaron con todos los ambientes, pisos y aberturas para terminar de colocar la semana pasada, las puertas de acceso. El lunes, Alejandro Monjo confirmó que en el lugar funcionarán las oficinas del área que conduce Marcela Cuñer. La única cartera que con buena planificación podría generar dinero fresco a la economía de la ciudad pese a que en lo que va de su gestión no ha logrado trazar líneas claras entre sus intereses particulares, los que la vinculan a la Utghra y los que la han atado a modalidades de promoción que no ha logrado revertir ni siquiera en la puesta en marcha de los artesanos locales, permanentemente relegados a los feriantes que llegan con carpas a adueñarse del comercio a baja escala pero con buenos dividendos.
Tal vez, el nuevo espacio y el respaldo explícito de Ramón Salazar le pongan vuelo a los anhelos de muchos integrantes de la cámara de prestadores privados que espera organización, control y sobre todo planificación permanente de la actividad.
Del abrazo popular a la Dirección de Turismo
Cuando la casona pasó de manos del ex integrante de los Amigos del Patrimonio Cultural, Claudio “Chocho” Rodríguez y se canceló el acuerdo que mantenía con un local de antigüedades denominado “La Pulpería”, un grupo de sampedrinos propusieron protagonizar un “abrazo histórico” en esa esquina ante versiones que suponían la demolición y la construcción de un edificio o cocheras.
“Se está tirando abajo la historia, nuestra, de nuestros padres, de nuestros hijos, las autoridades municipales hoy deberían haber estado acá, ejecutivo y concejales, el único que vino es Juanito Almada”, dijo uno de los manifestantes durante aquella jornada. “Si el Intendente Guacone no toma las riendas para salvar el patrimonio, como dice la Constitución; que Dios y el pueblo se lo demande, nosotros se lo vamos a demandar”, dijo otro y propuso “hacer remeras, calcomanías, poniendo un poquito de plata cada uno”, sentenciaron.
Nada de ello sucedió y desde la apertura de una casa de fotografías al debate por el Polo Judicial, llegó el compromiso de preservar el inmueble de Liniers y Mitre, tal como corresponde a un sitio cuya historia supera la rentabilidad que pueda obtenerse con su explotación. Allí colocaron un cartel que decía “Mejor que prometer es realizar”, como antesala de la relación que el ex jefe comunal terminaría concretando en 2017, fuera de poder y con tareas de negociador en el Concejo Deliberante en un affaire que se conoció públicamente como “el audio de Ale, Ale”, el apócope del nombre del dueño de los dos hoteles de la cadena Howard Johnson.
El viernes 8 de Abril de 2016, con la cancelación del contrato firmado por la gestión de Giovanettoni, empleados de la nueva gestión municipal retiraron pertenencias y devolvieron la llave al propietario. Los comentarios no tardaron en ganar la calle para poner nuevamente en duda el destino del inmueble.
El 24 de Mayo, Alejandro Monjo aceptó una nota con el programa Sin Galera en la que respondió a varias cuestiones: “No sabemos cómo, pero había que restaurarla porque se iba a caer”, dijo respecto al vallado de protección que instaló sobre la esquina de la casona. Contó que “tenía muchas goteras, por lo tanto mucha humedad”. Ese día bromeó con que iba a hacer un edificio de ocho pisos y concluyó: “Es mentira, imaginate que si digo eso tengo un montón de personas abrazando la casona”.
Casi seis meses después sus declaraciones de entonces con respecto al turismo se transformaron en una premonición: “Tenemos que cuidar el servicio, la calidad, invertir. San Pedro está abandonado en tema turismo, tenemos que hacer cosas mejores”, dijo y completó: “Hay que cuidar al turismo, si no lo cuidamos se van a ir a Uruguay y no vuelven más”.
En pocos días la Dirección de Turismo abrirá sus puertas. El valor de la transacción mensual aún no ha trascendido pero toman como base el monto que abonó durante varios meses la gestión anterior de 25.000 pesos.
En los primeros días de diciembre podría quedar inaugurada la nueva sede de la Dirección de Turismo. La pregunta obligada fue si “la iban a pintar de verde”. La respuesta llegó de manera inmediata: “No. Queremos respetar los colores originales” y allí quedó zanjada la cuestión que el empresario hotelero defiende desde que llegó con su primera inversión. “San Pedro puede tener otro tipo de turismo, dejar de pensar solo en el Falcon con la parrilla en el techo y atraer turistas de otros niveles”.
