A la cancha con la calculadora en la mano
Los equipos que todavía no aseguraron su clasificación en el Apertura Pedro Barri de la Liga Sampedrina (LDS) analizarán qué resultado les sirve para continuar con vida en un cierre de primera fase extraño que presentará incertidumbre y emoción al mismo tiempo. "Se le da otra emotividad, todos terminan jugando por algo", señaló Hugo Cejas mano a mano con La Opinión.
:format(webp):quality(40)/https://opinionsemanariocdn.eleco.com.ar/media/2020/08/lmdklmf.jpg)
Entre el viernes y miércoles se definirán los clasificados a las instancias finales del Apertura Pedro Barri que organiza la Liga Sampedrina (LDS) para todas las categorías. En primera, segunda y sexta avanzarán los dos primeros de cada grupo más los dos mejores terceros y se armará una tabla general del primero al octavo para conformar los cuartos de final.
"Se define por promedios. Se promedia y los mejores terceros salen por promedio. El año pasado tuvimos algo parecido al momento de la clasificación", señaló el presidente de la LDS, Hugo Cejas, a La Opinión.
En inferiores (tercera, cuarta y quinta), por su parte, se organizarán semifinales con el líder de cada aglomeración más el mejor escolta. La general se desarrollará entre cuatro planteles.
En las seis divisiones la cuenta se hará por porcentaje de puntos obtenidos debido a que los equipos jugaron diferente cantidad de partidos (en los grupos A y B hubo un cotejo interzonal y en el C no). Cejas dejó en claro que era "lo que se buscaba" cuando propusieron el formato. "Le da otra emotividad porque todos terminan jugando por algo. Cuando los campeonatos son largos si bien son justos, pierden emotividad. Se pone muy difícil convocar gente y hasta los mismos jugadores. Esto le da motividad", agregó.
En la máxima división la fecha se cerrará el miércoles con Rivadavia-Atlético y todavía el Tribunal de Penas debe definir sobre el duelo suspendido entre Defensores Unidos-América. Los imponderables hacen que los choques de cuartos de final dependan de la resolución de esos dos choques.
Algunos planteles están tranquilos y otros despreocupados. La realidad indica que, ante la falta de certezas en cuanto a qué promedio logrará cada conjunto de acuerdo al resultado obtenido, sólo sirve ganar para engrosarlo.
